Estoy de acuerdo con los que dicen que la Puerta del Sol es un espacio público que debe ser utilizado por todos los ciudadanos y que el Ministerio del Interior así como las autoridades madrileñas han utilizado con alevosía sus atribuciones para prepararle el terreno al Papa, que ha de venir a la ciudad de Madrid en una visita costosísima que no paga la Iglesia. Lo he dicho en el blog y lo reitero. La escenografía militar que desata toda policía, con sus porras, sus mangueras y, en general, su apariencia, le da a su actuación en Sol un aire desmesurado. En esa desmesura entra todo tipo de tropelías, y ellas son ahora el reflejo de lo que hace el Estado con los acampados/indignados. Es cierto que durante un tiempo, más de un mes, la policía no intervino, y es verdad que ahora ha intervenido desmesuradamente. Y que esa intervención ha de ser condenada con toda energía; como se decía antes, venga de donde venga.
Hecha la crítica de la gestión político/policial del sitio, hablemos de otro espacio público, el blog, por ejemplo; hagámoslo por última vez, pues no quiero hacer de esta pequeña reflexión un objeto de polémica o discusión desmesurada. Es una simple anécdota que, modestamente, creo significativa. Hace unos días tuve la ocurrencia, que a veces tengo, de recomendar un libro en particular, y en este caso recomendé Verano, de Coetzee, que me pareció una obra maestra cuando lo leí (y ahora estoy leyendo Infancia, del mismo autor y de la misma serie). Algunos comentaristas recogieron la recomendación, algunos dijeron que la tomarían en cuenta, otros explicaron que ya tenían sus otras preferencias del mismo autor, y así sucesivamente.
Hubo, por supuesto, quienes me reprocharon que en lugar de una cosa no hablara de otra y así sucesivamente. Y en algún momento dos comentaristas decidieron explicar, antes de leer el libro, que seguramente éste sería "un pestiño", y otro explicó que yo soy "un gilipuertas", pues sin duda alguna Homenaje a Catalunya de Orwell es mejor. En ningún caso sé quiénes son los que firman estos juicios de valor verdaderamente, pues ambos escriben ocultos bajo seudónimos.
Sólo quería dejar dicho que muchas veces, en este espacio público, leo comentarios que me sorprenden por el respeto con que algunos deciden expresarse sobre, por ejemplo, la recomendación de un libro, llegando, incluso, al insulto anónimo, como si en el espacio público uno pudiera golpear sin ser visto y luego salir riendo por lo bajini, "¿has visto como le di? ja ja ja". Pues a mi no me parece eso bien, qué quieren que les diga. Así que me voy a leer libros firmados, por Coetzee o por Ganivet