La unión monetaria corre serio peligro. Hay un distanciamiento evidente de los ciudadanos respecto al sistema financiero y a la política, y a su capacidad para resover desde Europa el difícil escenario en que nos encontramos.
Observo con preocupación reforzada en los últimos días lo que puede representar la quiebra del proyecto de moneda única en Europa. La Alemania de ahora, a pesar de que son sus bancos las primeras víctimas de la "tragedia griega", parece tener dudas de lo que ella , aunque no sola, propició hace años para construir la Unión Europea.