Cuando las olas del mar
ya no se alzan altivas.
Cuando el mar está ausente, con una extraña calma.
Así me siento yo...
Mar en calma roca quieta y tu...
Tú que vas y vienes, una y otra vez,
A este mar que ya no es mar,
A esta roca que es más roca y tú...
Tú que llegas a la sombra de esta roca.
Esta piedra que tanto endureciste
Esta roca que ya no te cobija,
Y este mar... Donde curaste tus heridas.
Este mar que ya no es nada.
Este mar que bravo conociste.
En su orilla hay un esbozo de mujer.
Mujer que un día heriste
Mujer, que mira de soslayo al hombre,
al mar quieto y a la dura roca.
Todos están petrificados, ante su ausente mirada
Están petrificados como ella misma.