Siguen llegando casos de familiares directos de miembros del gobierno que han sido contratados o bien como otro alto cargo o como asesores y personal eventual, pero me gustaría hoy aquí reflexionar sobre la reacción del PP.Hoy twitteaba con un militante del PP sobre el tema y le decía que no podía entender que en tan poco tiempo, apenas tres meses, se hubieran situado tan lejos de la realidad, de lo que piensa el ciudadano que tiene problemas que son casi todos, el parado que ve con estupefacción que un gobierno salga a justificar haber llenado de familiares de los que gobiernan los despachos de la administración apelando al “y tu más” y justificando lo injustificable. En ningún caso critico a las personas nombradas, sino a los que las han designado. Todo el mundo puede entender que en un momento dado pueden coincidir en algún caso personas de una misma familia en una estructura de gobierno.
Lo que sorprende aquí es el número tan llamativo y la estrecha relación familiar. Y a eso se une la reacción tan esperpéntica del que debería ser presidente de todos los diputados de la Asamblea y que ejerce de portavoz de una parte, defendiendo a alguien, su conductor y primo, con quien nadie se ha metido y cuyo conocimiento se tuvo porque así lo declaró el mismo. O la de ese amigo de las “mentirillas”, Carrón, que utiliza como gran argumento de justificación y defensa que el el Infanta Cristina habia un responsable de suministros que era mi sobrino. MENTIRA. Por la tarde rectifico y dijo que era primo mío .MENTIRA. Se trata de un hijo de una hermana de mi suegra, familia a la que por cierto quiero mucho, al que me encontré un día por el Hospital, un año después de nombrado y le pregunté que que hacía allí. No tenía ni idea ni tenía porque tenerla. Pero esa es la manera de demostrar que han bastado tres meses para que pierdan la lógica frescura que se trae cuando se viene de la oposición y se llega al gobierno.
Ya piensan que los que van equivocados en el paso son los 99 soldados restantes y no ellos. Pues allá ellos. He querido cumplir con mi labor de controlar al gobierno sin faltar al respeto en lo personal a nadie y sin hacer público ningún nombre y sí los cargos y las múltiples conexiones familiares. He pedido que digan un nombre de mi gobierno en situaciones parecidas. Y han dado uno, pero es mentira.