Con todos mis respetos hacia los unos y los otros, yo soy creyente y socialista, y no sólo se puede ser las dos cosas, si no que, a mi humilde modo de ver, no tienen nada que ver lo uno con lo otro, siempre han ido de la mano política y religión y nada más insalubre y nocivo para la mente humana que semejante mezcla de elementos.
No voy a entrar en detalles de cómo ser una católica ferviente y servicial a la hora de rezar en las iglesias y darse los golpes de pecho para que el público pueda observar cuan buenaza y devota es la susodicha, aunque en cuanto salga de la iglesia sea más mala que la quina con los suyos y los ajenos.
Claro que cuando conoces a mucha gente así, y sobre todo bien de cerca a los gobernantes de tu pueblo, que van despotricando y mascullando haciendo el paripé en las procesiones y actos religiosos, para hacerse la foto con cara de místicos y darle la impresión al pueblo de devotos……………la verdad, se te quitan las ganas.
La visita del Papa a nuestro país es y ha sido sin duda, tema de polémica y opiniones encontradas, para laicos, creyentes y demás seguidores de diversos cultos, pero que cada uno tenga su particular opinión, ni es malo ni es injusto, en eso consiste la Democracia, en poder elegir tus ideales con respecto, por ejemplo, a la religión, y poder dar tu opinión sin que nadie te meta en la cárcel (que es un decir).
El poder rezar donde quieras y a quien quieras es un derecho natural del ser humano, el tener fe ayuda, y mucho, a la hora de enfrentarte a toda clase de vicisitudes que surgen en la vida, y sobre todo, a llevar y seguir el día a día, eso sí, tiene mucho que ver la familia y la educación, que por cierto, no tienen que ser ni mejor ni peor que las de diferentes doctrinas.
Por lo tanto que no nos extrañe que la gente de izquierda creamos en Dios, y no tendamos a hacer lo de siempre y meter a todo el mundo en el mismo saco, claro que visto lo visto ¡lo que luce ser del PP y católica, apostólica y romana!.