Los españolitos de a pie pensamos que es un error garrafal estar siempre en contra de todo acuerdo propuesto por los demás en estos tiempos de crisis económica y educativa.
No se saca adelante un país con rotundo NO por fastidiar y hacer campaña política continuamente, dañina y verdulera, hay que poner propuestas lógicas y coherentes encima de la mesa.
A pesar de la urgencia con que España necesita un cambio y una solución inmediata en el Sistema educativo, tristemente el principal Partido de la oposición, vuelve de nuevo, y como es su norma y costumbre, al acuciante acoso y derribo al que tiene sometido al Gobierno de la Nación, sin importarle los acuerdos necesarios para el buen funcionamiento de nuestra sociedad en general.
Según el PP, el texto presentado por el ministro Gabilondo no recoge ninguna de sus exigencias, a pesar de las veces que se reunieron ambos partidos para su elaboración, sólo diez.
Las 148 medidas que se proponen en el texto, no aportan absolutamente nada, por lo tanto dice la oposición que: “tedremos desgraciadamente que esperar a mejor ocasión”.
Que mientras que las Comunidades Autónomas sigan legislando el tema sobre la Educación no sacaremos nada.
Por más que el ministerio ha promovido los intentos de acuerdo, aún a sabiendas que muchos sectores del PSOE, estuvieran en desacuerdo por no apostar más por la escuela pública, demostrado queda el despropósito de negociación al hacer caso omiso a los periodistas cuando estos le preguntaron a Cospedal por los acercamientos o cesiones que ha hecho o estaba dispuesto a hacer el PP en favor del pacto.
Bien podían acordarse de cuando gobernaba el PP en España, que no sólo no hizo ningún bien a la Enseñanza, sino que la entonces Sra. Ministra de Educación: Esperanza Aguirre, bajó por primera vez el presupuesto desde los tiempos de Franco, y extrañamente a la vez, subió para las escuelas privadas.
Y convenientemente, a De Cospedal se le olvida comentar el amplio rechazo cosechado por la política educativa del PP en La Comunidad Valenciana por parte de profesores, padres y alumnos.
Los españolitos de a pie pensamos que es un error garrafal estar siempre en contra de todo acuerdo propuesto por los demás en estos tiempos de crisis económica y educativa.
No se saca adelante un país con rotundo NO por fastidiar y hacer campaña política continuamente, dañina y verdulera, hay que poner propuestas lógicas y coherentes encima de la mesa.
Tanto arremeter contra “la memoria” por el no conviene, no es de recibo.