Ya no hay duda. Los cinco millones y medio de parados son el resultado de una mala gestión sindical, una política negligente del Gobierno de Zapatero y una paranoica reforma laboral en la que nadie cree, salvo el PSOE y el dañino Gobierno del ‘Vendeburras’ de León, Rodríguez Zapatero. El presidente llegó en tren de cercanías y aún no se sabe cómo saldrá pero lo cierto es que quien a hierro mata a hierro muere. Al tiempo.
Rodríguez Zapatero no ha sido legal con la ciudadanía ni leal a su gente. Y ya se sabe que ser leal a sí mismo es la única forma de ser legal a los demás. Lo cierto es que Zapatero no debe ni puede marcharse de rositas. Y en ello están algunos colectivos. Más vale tarde que nunca.