Unos de los mejores discursos de Zapatero
se ha pronunciado ayer en el Congreso de los Diputados, quizás
el más difícil, el menos popular y el más arduo para digerir a la
sociedad, pero también el más claro.
Ayer se plantearon medidas adecuadas,
dentro de un marco Europeo, para salir y atajar un problema
arrastrado no por un Gobierno socialista sino por aquellos
especuladores que han aprovechado la bonanza de un país hasta dejarlo
sangrando por todos los costados.
El Gobierno ha decidido aprobar una serie de medidas, que se pueden resumir en diez, y que ha causado un gran impacto y una repercusión no agradable para la sociedad.
Apoyo la valentía, quizás tardía, del Gobierno de Zapatero para proporcionar estas medidas necesarias para equilibrar este país.
No
es posible mantener la estructura actual del Estado sin medidas
necesarias e incipientes en la estructura de la administración. Es
cierto que no es el país que mayor número de funcionarios tenga por
habitante, pero sí es el país con un mayor número de funcionarios mal
repartidos y con tareas diversas; quizás nos debamos plantear la
restructuración de las clases pasivas del Estado, incorporar la
administración electrónica para ahorrar en tiempo, así como en costes, y proporcionar un reciclaje de enseñanza a funcionarios.
Es lícito, legítimo y moralmente aceptable la reducción, como media, del 5% del salario de los funcionarios (a
los de menor renta será por debajo del 5% y a los de mayor renta por
encima de esa cantidad), para ahorrar y para asegurar la repartición de
la riqueza, garantizando el Estado del Bienestar y la protección social a pensionistas y parados. Es justo, por tanto, que aquellos que tienen un sueldo fijo en la administración colaboren con aquellos que no tuvieron tanta suerte con el empleo.
El discurso de Rajoy, como
defensor de los funcionarios me parece cuanto menos reprochable después
de su gestión como Ministro de Administraciones Públicas, así como el comportamiento
del Partido Popular que ahora se muestra como defensor indiscutible de
las pensiones o del cheque bebé cuando votaron en contra.
Podemos estar de acuerdo o en desacuerdo con las medidas tomadas por el ejecutivo, pero podemos afirmar en rotundidad que son justas, progresivas y solidarias ante
la situación de coyuntura económica que vivimos, para evitar justamente
aquellos que algunos han tildado como “el mal griego”. Ahora
debemos pedir a las Comunidades Autónomas y a Ayuntamientos, que
gestionan más del 60% de los recursos de este país que apliquen medidas
similares y suban impuestos, como hará el gobierno central, a los
que más tienen; puesto si esto no se lleva a cabo por las demás
administraciones, incluso las empresas públicas y universidades,
tendremos unas medidas tiradas a la basura. Tomemos conciencia, seamos solidarios y empecemos a comprender que esto no será igual que antes, nunca.
El Gobierno ha tomado estas medidas no para ganar votos. Quizás han sido propuestas precisamente para perder las elecciones, pero considero y así lo ha expuesto el Gobierno, que primero hay que salvar al país y recuperar el empleo, antes que mirar por votos o victorias electorales, pese a que resolvamos la papeleta de aquellos que crearon estos lodazales.
Sean Felices
David Santos Holguín
www.13rosas.com