Hoy los españoles y españolas estamos votando para decidir quién será nuestro presidente del gobierno. Y el que resulte elegido dentro de unas semanas, somos una democracia parlamentaria, será y lo sentiremos, como el presidente de todos. Y esto que parece una obviedad es muy importante , porque no sé si en los últimos años ha sido así. Pero es tiempo de mirar hacia delante, de seguir buscando soluciones a los problemas más que de generar nuevos problemas. Unos gobernando y otros en la oposición, pero estamos obligados a pensar más en España que en nuestros intereses electorales. Así ha sido hasta ahora en mi partido, que ha tenido que luchar bastante solo frente a una crisis mundial de efectos devastadores sobre las empresas y el empleo, mientras la oposición veía cómodamente los toros desde la barrera. Es otra hora de la verdad. Espero y deseo que sepamos estar todos a la altura de las circunstancias.
Y como siempre, que los que ganen sepan ganar y
los que pierdan , perder. Y que saquemos conclusiones. Una de ellas que , las
victorias y derrotas de hoy, pueden ser derrotas y victorias mañana. Para ello
hay que saber aprender de las derrotas y de las victorias. Y sobre todo, que la
victoria ahora está en resolver los problemas de la gente que lo está pasando
peor. Y ahí , todos somos necesarios. Y el que crea lo contrario, se equivoca.