Tiempo habrá para debatir los Presupuestos de Extremadura cuya propuesta hoy hemos conocido. Lo primero, la opacidad del día. Los presentan a primera hora de la mañana, y los medios han estado como locos todo el día porque ni la Junta ni la Asamblea los facilitaban.
Y además algunos detalles “geniales”.
1) Toda la obsesión es explicar que reducen menos
que los anteriores, cuando por lo que nos contaban iban a ser los más austeros
de la historia. Al final han llegado y lo han reducido cortando la inversión
nueva que practicamente desaparece, por lo que pretenden resolver la crisis
eliminando los estímulos económicos y las transferencias a empresas vía
contratación pública. Reducen 270 millones de euros en inversión de capital.
Esta decisión producirá un incremento del desempleo de no menos de 10.000 personas.
2) Le quitan a la Universidad de
Extremadura, donde está parte del conocimiento y la I+D de esta región, 20 millones
de euros de las nóminas de sus trabajadores, que tendrán que resolver de alguna
manera, porque si no, el Rector debería entregarle al Sr Monago las llaves de la Universidad y que
cierre y apague la luz el último que salga.
3) Eso sí, aumentan la partida dedicada al
personal eventual y de confianza de manera significativa, cuando anunciaron que
la reducirían el 50 por ciento.
Y lo más significativo es que se trata de unos
Presupuestos que no ofrecen salida alguna a los problemas de la región.
Renuncian a poder tener más ingresos para estimular la economía y se conforman
y resignan con lo que la “providencia de los mercados” nos envíe.
Son los Presupuestos de un gobierno resignado a su
suerte y a su tiempo, que piensa más en lo que fuimos que en lo que seremos.
Y por último, se consolida una idea que cada día
va calando más en la ciudadanía. Si para este gobierno lo primero era el
empleo, ¿por qué con sus actos demuestra que es lo último?.
Y en el debate ofreceré mi ayuda , si es que
alguna vez quieren escuchar algo de lo que digo.