Día a día, kilómetro a kilómetro, he hablado con cuantos extremeños han querido escucharme, y sobre todo, he escuchado para aprender. Lo que sé de Extremadura lo he encontrado en las gentes que me han explicado sus problemas. En sus críticas. En sus consejos. En sus propuestas.
Cuando en noviembre de 2008 me eligieron Presidente del Partido Popular de Extremadura, pocos podían creer que seríamos alternativa de gobierno en nuestra región. Yo sí lo creía, y lo sigo creyendo, y salvo un puñado de personas -más por amistad que por convicción-, iniciamos un proyecto que parece empieza a dar sus frutos.
Dije en aquel entonces que Extremadura no era socialista, sino que es representada por aquellos que se ganan el afecto y el cariño de nuestros paisanos. Si no hemos gobernado antes, la principal razón es que no lo merecimos. ¿Puedo serles más sincero? Porque se pueden equivocar unos cuantos, pero nunca un pueblo entero.
Día a día, kilómetro a kilómetro, he hablado con cuantos extremeños han querido escucharme, y sobre todo, he escuchado para aprender. Lo que sé de Extremadura lo he encontrado en las gentes que me han explicado sus problemas. En sus críticas. En sus consejos. En sus propuestas. En sus quejíos que decía Chamizo, poeta del pueblo de mi padre, Guareña. En lo que he visto y respirado. Ninguna enciclopedia, ni ningún programa de televisión puede reproducir las sensaciones de la presencia. Por ello, siempre digo que sea cual sea el resultado de las elecciones, ya he ganado. Doy las gracias a los extremeños por haber pasado tantos momentos de enseñanzas y experiencias con ellos, que espero continuar.
En marzo, según Sigma Dos en encuesta realizada para el Grupo Vocento, estábamos muy cerca del PSOE extremeño en intención de voto. Esta misma empresa, en encuesta realizada para el Diario El Mundo en el mes de mayo, en el peor de los escenarios, nos sitúa en el Gobierno de Extremadura.
Ya sé que son encuestas. Por eso voy a seguir pueblo a pueblo escuchando, hablando, proponiendo, acordando, arrimando el hombro. Si me escuchan muchos bien, y si me escucha uno sólo, también. Ya lo decía Machado en su poesía: “caminante no hay camino, se hace camino al andar…”.
Sueño con otra Extremadura. Es legítimo. Sueño con posibilidades que se hacen realidad. Sueño con más oportunidades, más igualdad, menos zanjas que nos dividan y etiqueten. Y espero tener la responsabilidad de hacer cumplir esos sueños, porque en los tiempos que corren, no es que esté en juego el futuro de nuestros hijos, es que está en juego nuestro presente. Y desde la humildad, que es el atributo que nunca debe perder quien se dedica a representar a los ciudadanos, y teniendo siempre por interrogante si el otro también puede tener razón, y si uno puede estar tal vez equivocado...