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Moisés Cayetano Rosado
Miércoles, 28 marzo 2012

Abaluartados de La Raya: Proyecto Hispano-Portugués a plazo inmediato

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Aún sigue siendo raro encontrar en los libros de Historia del Arte referencias aceptables al Patrimonio Monumental Abaluartado en general y al que atesoro la Raya hispano-portuguesa en particular. Tampoco las guías turísticas de las poblaciones que lo atesoran le suelen prestar la atención que se merece. No es el caso del patrimonio religioso, civil o militar de la antigüedad y del Medievo, que tienen una atención relevante en estudios y folletos publicitarios de ciudades, comarcas, regiones y países, con toda justicia, desde luego.

¿Por qué ocurre esto? Porque esas poderosas fortificaciones de la Edad Moderna unas veces han sido destruidas parcial o totalmente para expandir los núcleos poblacionales y dotar de infraestructura viaria a las ciudades: la maquinaria defensiva abaluartada es muy aparatosa y ocupa un espacio inmenso. Porque el mismo hecho de ser construcciones ocultas en gran medida al exterior por glacis -terraplenes inmensos con los que defender las fortificaciones contra la artillería- le resta vistosidad exterior, al tiempo que el interior sufría el adosamiento de construcciones a las murallas. Y también porque la “fuerza de la costumbre” nos ha hecho “fijarnos” artísticamente en los elevados y vistosos muros verticales de las fortalezas de la Antigüedad y Medievales, tan airosas y singulares: es algo así como la prestancia de la garza al lado de la discreción del buey de mar, por muy gigantesco que éste sea. Y como un cangrejo, complejamente articulado, es una fortificación abaluartada, un “patito feo” de impresionante hermosura al ponerlo en su justo valor.

Pues bien, en ninguna parte del mundo hay una profusión de Patrimonio Monumental Abaluartado como en la Raya hispano-portuguesa, dados nuestros continuos enfrentamientos en la Edad Moderna y comienzos de la Contemporánea. Ni tantas “escuelas artísticas” interviniendo: holandesa, italiana, francesa, de síntesis…

Todo esto se está ya valorando y tímidamente los manuales de arte y las guías turísticas lo introducen. No en vano se trabaja para su consideración como Patrimonio de la Humanidad.

Sin embargo, lo que hace no más de dos años parecía claro -que hay que ir unidos a la petición de esa declaración-, ahora está peligrando. Y parecía claro porque el sentido de singularidad, densidad, ejemplaridad, coherencia, autenticidad y valor histórico-artístico que exige la UNESCO lo tiene el conjunto en sí: nada se concibió de manera separada sino como “cremallera” defensiva; no es un bastión de resistencia cada construcción aislada del contexto general, sino que ese contexto geográfico e histórico lo justifica. Ello le da singularidad y coherencia colectiva. Y la densidad extraordinaria de las construcciones (docenas a un lado y otro de la Raya) le aporta un valor único como “lectura” histórica y recreación artística, realmente inigualable. Únase la importancia de las sucesivas aportaciones técnicas de las distintas escuelas de fortificación, que van a ser un “ejemplo exportado” a otras latitudes, especialmente a la América Latina.

Y ahora peligra por falta de suficiente acuerdo “intermunicipal”: hay proyectos que singularmente están en avanzada fase de presentación ante la UNESCO, como es el caso de Elvas (que ya se contemplaba en la Lista Indicativa  portuguesa de este organismo), o pueden ser los de las también portuguesas Valença do Minho al norte, Almeida frente a Ciudad Rodrigo (que logró colocar el conjunto en la Lista Indicativa española, pero luego apenas ha realizado mayores gestiones) y Marvão- frente a Valencia de Alcántara-.

¿Qué se ha de hacer? Retomar la unión. Ya lo dijo la Presidenta del ICOMOS en España (organismo consultor de la UNESCO para estas declaraciones patrimoniales), María Rosa Suárez-Inclán Ducassi, en unas Jornadas Técnicas Transfronterizas celebradas en Badajoz en marzo de 2007: “Nuestros dos países tienen ya mucho Patrimonio Mundial clasificado y es difícil conseguir más nominaciones por separado. Pero son muy factibles las candidaturas conjuntas, en serie y por etapas (o sea, comenzar por presentar las ciudades con mejor patrimonio y mayor grado de rehabilitación del mismo, al que se unirían sucesivamente las demás)”.

El momento es crucial. La conciencia de su valor patrimonial está creada; el grado de restauración en las principales va muy avanzado; el deseo de los representantes políticos (los que han de dar el primer paso) es claro en cuanto a conseguir el objetivo de la declaración patrimonial. Solo falta ponerse de acuerdo. Alguien debe tomar la decisión de volver a reunir a todos los interesados: hacer un documento conjunto de intenciones; presentar los estudios técnicos correspondientes; unificar criterios, objetivos, contenidos y metodologías.

Por parte española los interlocutores han de ser las Comunidades Autónomas de Galicia, Castilla-León, Extremadura y Andalucía -con el respaldo del Gobierno Central, desde luego-; por parte portuguesa, al no haber autonomía regional, el propio Gobierno de la Nación, defendiendo los intereses de las regiones naturales de Minho, Tras-os-Montes, Beira interior, Alentejo y Algarve. Contando, claro, con la participación en primera línea para los acuerdos de las poblaciones con fortificaciones abaluartadas.

¿Cuándo comenzar las gestiones? Ya. En esta misma primavera. Antes de que comiencen las deliberaciones de la UNESCO, que en verano da a conocer sus decisiones, y pueda rechazar a expedientes locales que se presenten, enturbiando actuaciones posteriores.

¿Quién debe tomar la iniciativa para ese trabajo colectivo? Cualquiera de los interlocutores más arriba citados. Personalmente, así se lo dije hace ya unos cuatro años al anterior Presidente de la Junta de Extremadura, para que él mismo lo liderara. No tuve éxito. Ahora puede ser de nuevo el momento para hacerlo.

MOISÉS CAYETANO ROSADO

moisescayetanorosado.blogspot.com

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2 Comentarios
Moisés Cayetano Rosado
Fecha: Miércoles, 28 marzo 2012 a las 23:18
Pedro José: si la Junta piensa así, es un planteamiento mezquino, aparte de que en las Fortificaciones abaluartadas entran: Alcántara, Valencia de Alcántara, Brozas, Alburquerque, Badajoz, Olivenza y Alconchel por parte extremeña, al menos.
Pedro Jose
Fecha: Miércoles, 28 marzo 2012 a las 22:24
La Junta de Extremadura prefiere dar su apoyo a otras candidaturas como el corredor Plasenca-Trujillo, porque da mas votos.

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