
Vaya
por delante el sentimiento de tristeza por la muerte de SARAMAGO. Le oí
contar una vez la despedida de su abuelo a los cuatro árboles que había
en su huerta cuando sabía que iba a morir y no lo olvidaré nunca.
Me
gustaría hacer algunas reflexiones sobre el HONOR. Pude leer hace años
una sentencia de un juez que decía algo así como que quienes nos
dedicamos a la política tenemos menos derecho al honor que el resto de
ciudadanos. Esa especie de derecho al honor atenuada se está
convirtiendo en un derecho inexistente para quienes representamos a los
ciudadanos.
El periodista del periódico HOY, Antonio Cid, además
paisano y amigo, estoy seguro de que sin malicia alguna, sitúa en su
artículo de este día a la verdad y a la mentira en el mismo plano. Viene
a decir que los políticos practicamos el "y tú más", al margen de que
lo que se diga sea verdad o no.
El pasado jueves en el Pleno
cuando el Presidente del Grupo Popular, una vez más, faltó a los que se
dedican a la gestión directiva en nuestros hospitales, fue respondido
por mí que jamás habla de los 170 liberados de los que él dispone en las
instituciones en las que está, que para criticar con una mano hay que
ser austero con la otra. Algo incompatible con haber cobrado en plena
crisis, además del sueldo y dietas de senador, dietas de la Asamblea
hasta que lo mencioné en un Pleno y dietas del Ayuntamiento de Badajoz
mientras compatibilizó la condición de senador, diputado y concejal,
aunque sea legal, porque yo podría haberlo hecho y nunca lo hice,
renunciando a percibir compensación alguna por ser diputado o miembro
del Comité de las Regiones de Europa.
A esa verdad se replicó con
mentiras, jamás me quedo en hoteles de lujo, entre otras cosas porque lo
desprecio y porque para mí el lujo es poder representar a la gente que
confía en mí, ni en el RITZ ni en el Villamagna, cuando pernocto en
Madrid, lo hago o en casa de mi madre o si es muy tarde para no
molestarla, en un Tryp de la calle Atocha, a un precio por debajo del
convenido en el Código de Buenas Prácticas.
La verdad y la
mentira se enfrentan, pero el analista las trata por igual. Cuando
alguien falta a la verdad con un periodista, le está faltando a la
libertad de prensa. Cuando es a un político, es un simple rifirrafe o un
"y tú más".
Yo acepto de buen gusto las críticas, he dicho aquí en
ocasiones que nos hacen mejores. Pero no renunciaré nunca a mi honor. Es
mi mayor patrimonio.
Un abrazote
Guillermo
Añadido
1.- Se están diciendo cosas increíbles que los analistas nunca
destacan.
La oposición está pidiendo que el Gobierno de Extremadura
tenga siete miembros- y es una opción- mientras el Ayuntamiento de
Badajoz tiene once concejales liberados y son todos imprescindibles.
Proponen
que se reduzca el 50 por ciento de Altos Cargos, pero como no dicen
nada de reducir sus 170 liberados, 24 de 27 diputados- es otra opción-,
se podría producir la siguiente paradoja. Que la oposición tenga más
"cargos" que el Gobierno.
¿Qué sobran, cargos o socialistas?