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Félix Pinero
Miércoles, 25 abril 2012

El partido lo ganas tú

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Las semifinales de la Copa de Europa y de la Liga Europea (Champions League y Europa League, en versión inglesa), en la que están implicados los mejores equipos españoles, eleva, de un lado, la euforia de los socios y simpatizantes de los clubes participantes, para quienes tales acontecimientos les abstrae de las preocupaciones cotidianas de la crisis y de otras fiestas que alientan el espíritu, como  patronales, ferias y romerías varias.

 

            Un triunfo deportivo, como el Campeonato del Mundo obtenido el pasado año, puede distraer, en efecto, la aurora boreal de los problemas que nos llueven del cielo, aunque nada llueva, pero que están sobre la tierra que pisamos y las cabezas de todos. Perdemos el sueño si perdemos deportivamente y en buena lid un partido, pero no nos lo hace perder el cambio al que tantos se sumaron, que apaga luces que llevaren más de un siglo encendidas.

 

            La crisis no lo es todo, como un triunfo deportivo, por importante que fuere, no nos soluciona nada, más aún cuando, en lugar de unir, desune a los compatriotas que no vieren al club de sus amores en la final y sí a otros. Entonces, deseamos que el rival español pierda con un equipo extranjero, antes que el Madrid, el Barça, el Atlético o el Athletic, como si no fueren nuestros, se alcen con el triunfo. Lo que la selección nos une, nos separa en la afición por un club, máxime cuando se pasa de una noble afición a un forofismo desmedido, que no tiene en cuenta los principios y valores de deportividad, respeto y juego limpio… que predica la UEFA.

 

            En cualquier caso, cuando se acerca un acontecimiento extraordinario de esta índole, es cuando un equipo necesita a su afición. Al llamado “jugador número 12”, ya sean socios o simpatizantes, se le anima a unirse a la cruzada de salvación que supone levantar una eliminatoria previa para plantarse en la final. Así, el director deportivo del Real Madrid, Zinedine Zidane, ha alentado a través de un video dirigido a la afición en  la web del club a animar al Real para superar la remontada frente al Bayern de Munich. “Este partido lo ganas tú”, afirma el autor del gol que supuso la novena Copa de Europa para su club en Glasgow. Frente a una afición pasiva, que ha ser animada por el propio equipo con la victoria, la afición activa y participativa, que, al fin y a la postre, festeja la victoria tanto como el equipo y le eleva el ánimo ante las circunstancias adversas, aunque no obtenga los réditos de jugadores y equipo técnico; pero un club no sería nada sin su afición. Como un partido político tampoco fuere nada sin militantes y simpatizantes activos, que buscaren el bien general por encima del particular; que integre y no divida; que sea humilde en la victoria y orgulloso en la derrota; que tenga por norte la autocrítica en su seno y la crítica de fuera para no dormirse en los laureles de un triunfo que, como viene, se puede ir. La democracia real frente a la democracia a la búlgara. Frente a “este partido lo ganas tú”, “el partido lo somos todos”. Una sociedad deportiva o política debe ser integradora, no divisoria entre los suyos. El fútbol puede ser una cuestión de forofismo, pero en la política predomina la ideología. El hermanamiento no es similar en cada caso, pero ambos están necesitados de socios leales en la pasión que les une.

 

            El ex director deportivo del Real Madrid, Jorge Valdano, hizo popular en España el sintagma original de García Márquez “miedo escénico” para definir el temor de los jugadores visitantes al saltar al estadio Santiago Bernabéu, escenario de grandes remontadas en la Copa de Europa: así, en 1984, frente al Anderlecht belga (3-0 en la ida y 6-1 en la vuelta). Luego vendrían el Borussia, el Inter, el Bayern… Los clubes y aficiones han aprendido a subrayar ese “miedo escénico” en sus estadios con himnos, banderolas, figuras, leyendas…, todo ello encaminado a propiciar ese “miedo escénico” que contribuya a la victoria, que ojalá sea propicia para los equipos españoles durante esta semana de cara a las finales de1 19 mayo en Munich y el 9 del mismo mes en Bucarest, respectivamente.

Félix Pinero

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