Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Charo Alonso
Sábado, 5 mayo 2012

VERIFICO, VERIFICAS, VERIFICAMOS

Marcar como favorita Enviar por email
Verifico esta semana que hemos aparcado el tema elefante, ahora lo que se oye por la Casa Real es el murmullo del chanchullo. Aquí el que no corre vuela si es que antes no se ha disparado en un pie. Reconozcamos que es mejor andar colocándole la cadera al Rey que recortando todos los viernes de dolor convertidos en día nacional de la tijera. Eso de disfrazar a Sáenz de Santamaría de modistilla todo el día metiendo sisas como que no, a este paso nos cobran por respirar y así estamos todos, con el aliento entrecortado pensando en que nos van a poner un impuesto por salir de cañas. Mientras, los verificadores de la cosa se reúnen, dan comunicados que nadie necesita y tratan de que veamos en asunto de ETA en primera plana y con luces de neón. Pues no, a nosotros lo que nos va ahora es la economía, ni siquiera nos distrae el zumbido electoral de los franceses ni la artillería pesada del puñetero sirio que no para. Con eso de que estamos todos mirando a las Malvinas, ahí sigue, masacrando, por no variar. A los ingleses se les atragantan las colonias y a nosotros los cantautores. Vaya por delante: afirmo que la Vaca Muerta es de los argentinos, y si se tercia, lo de IPF hasta también, pero no se saca de casa malamente a una empresa que hace lo que no hace un país. Cada vez que alguien nacionaliza, se lo carga… y la vaca estará muy llena, sí, pero a ver quien la ordeña. Habrá que encomendarse a Santa Evita o a esa imagen amedrantadora de Néstor Kirchner que no solo asusta, sino que hace secar hasta el último de los pozos petrolíferos de la Señora Cristina de puro susto. Esta liturgia exagerada de la iconografía popular heredada de los españoles sirve para anunciar las excelencias del infierno, lugar en el que seguro que se nada en brea y se unta uno de ardiente combustible. Miedo da que cada vez que un caudillo americano tema perder el chanchullo nacionalice hasta las sucursales de Zara. Como no le pongamos un veto al dulce de leche no sé qué vamos a hacer ¿Dejar de escuchar la música de Calamaro? ¿Embargar el cine argentino? ¿Mandar a Messi a la liga inglesa? Por suerte estamos muy ocupados con eso del gobierno andaluz, con el triunfo blanco, con lo que nos va a costar ponernos malitos y hasta con las ocurrencias de los alemanes que nos manda la Merkell para verificar que estamos recortando hasta los bajos de los pantalones. Qué desdoro, dejar que nos verifiquen otros, que nos rebajen la calificación quienes no son nuestros maestros y encima, que nos use mi Sarko para no perder las elecciones en la France. Un desastre, menos mal que tenemos un presidente que no sabemos si está deprimido o si es así, porque yo si fuera él, me pedía una baja por depresión –sin el 100 por cien de salario, claro- y me largaba a marisquear por ahí y que Soraya se las arregle con las autonomías, con las cacerías del rey, con los puzzles asturianos y con las alegrías argentinas. Nada, que la dejen a ella que sabe muy bien que hay ciertas competencias que mejor se la dejamos al estado, que si no, los reinos de Taifas se las cargan, y sí, que se ven rayos de sol y no brotes verdes, que para brotes, los de soja. A Saénz de Santamaría eso del sentido común le sobra, y seguro que nos pone a todos a cavar con pico y pala para reestablecer la confianza de los mercados en esta España tozuda que no se deja recortar los sombreros ni las capas. Así le fue a Esquilache, quien todavía se está quejando de lo duros de roer que son los españoles cuando vienen de fuera a decirnos lo que tenemos qué hacer. Si es que hay que estudiar historia, señores, y no pasar con tres suspensos como dice el ministro del ramo, así al menos nos daremos cuenta de esa obviedad de “Divide y vencerás”, si es que al final va a tener razón Esperanza, algunas competencias no para los incompetentes, sino para el Estado. He dicho.

Charo Alonso.
Acceda para dejar un comentario como usuario registrado
¡Deje su comentario!
Normas de participación
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
DigitalExtremadura.com | El diario digital de Extremadura • Términos de usoPolítica de PrivacidadDONDE ESTAMOS
© 2014 • Todos los derechos reservados.
Powered by FolioePress