El abogado y pensador Antonio García-Trevijano y José María Aguilar han presentado ante la Fiscalía Anticorrrupción, en representación del Movimiento Ciudadano Republicano Constituyente (MCRC), una demanda contra el Rey don Juan Carlos por un presunto delito de cohecho pasivo impropio al aceptar que el empresario saudí Mohamed Eyad Kayali afrontara los gastos de su último safari en Botsuana. Dicho viaje privado al país africano, del que Vanitatis informó en primicia, salió a la luz pública a raíz del accidente que sufrió el monarca, que le obligó a ser operado por la fractura que sufrió en la cadera derecha.
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Elaborada por el abogado José Luis Escobar, la denuncia, que toma como base la doctrina del Tribunal Supremo en el ‘caso de los trajes’, comienza con un relato de los hechos acaecidos, entre ellos la operación del Rey y las informaciones publicadas en algunos medios de comunicación sobre la figura de Kayali, administrador y hombre de confianza del príncipe Salman bin Abdulaziz al Saud, ministro de Defensa de Arabia Saudi y representante de los negocios de la dinastía saudí en España. Cabe recordar también que Kayali fue uno de los hombres que intercedieron para la concesión a España de la construcción del AVE entre La Meca y La Medina.
Aunque son conscientes de las dificultad de que esta denuncia contra el Rey pueda prosperar, los demandantes sostienen que llegarán “hasta el Tribunal Constitucional” para que al menos se emita doctrina de hasta qué punto es inviolable un jefe de Estado. Dicha demanda está interpuesta por varios integrantes del MCRC -liderado por Antonio García-Trevijano- así como otros particulares residentes en Alemania e Inglaterra, que se han sumado a la denuncia.
Víctor Cepeda/Vanitatis
La semana comenzará de la misma forma que los últimos días. La inestabilidad seguirá en la región con nubes de desarrollo que se formarán a lo largo del día. Volverán a crecer nubes de desarrollo, sobre todo en los entornos de sierra del norte, centro y sur de la región.
Hay quien habla del síndrome de Robinson (Crusoe, por supuesto). Síndrome que se ha agudizado en España con la incorporación a nuestra estructura política y anímica, de las Autonomías. El síndrome de marras, podría resumirse en una frase clásica; “mirarse el ombligo”. Vivimos como en una isla, culturalmente aislados, podemos saberlo casi todo de nuestro entorno, pero desconocemos casi absolutamente todo del vecino.
Les confieso que hasta el pasado 21 de abril no sabía nada de él, ni de su pueblo, ni de su partido político . Fue en la Fiesta organizada por diferentes colectivos para celebrar el Día de la Tierra en Plasencia, que lo escuché hablar de la Red Terrae (http://www.tierrasagroecologicas.es ), una iniciativa que propone un banco de tierras para poner en contacto a agricultores y terrenos logrando establecer una soberanía alimentaria y dando cauce laboral a personas que debido a la carencia de terrenos no pueden acceder a un nicho de empleo que los hace felices.