
Hoy
hace tres años que tomé posesión como Presidente de la Comunidad
Autónoma de Extremadura. Tres años en los que he podido llevar con
orgullo la representación de nuestra tierra por todas partes. Tres años
duros en los que he podido compartir con muchos ciudadanos y ciudadanas
con nombres y apellidos momentos amargos, y también experiencias
personales y políticas inolvidables.
400.000 kilómetros y alguna
multa... 1.500 actos y discursos. 250 pueblos y ciudades visitadas.
Largas jornadas, muchas horas de despacho, "la soledad del poder"
sintiéndome siempre acompañado, aplausos y silbidos, gentes reconocidas,
otras frustradas y decepcionadas.
Mi hija a la Universidad, mi hijo
a Bachillerato, mi mujer preocupada cuando en las largas noches me ve
sentado en la cama dormido soñando con cualquier reunión.
Me quedo
con el enorme sentido de la responsabilidad desarrollado y con la
ausencia absoluta de resignación ante la dificultad de tantos extremeños
que considero mi otra familia. En la parte positiva me quedo con haber
superado por primera vez la media española en el éxito educativo y haber
intentado siempre poner en valor el acuerdo, desde la humildad de no
estar en posesión de la verdad y la cordialidad. Y con vosotros, con
vuestras reflexiones, con vuestras críticas y opiniones. 400.000
entradas en el blog, 75.000 correos electrónicos, 15.000 llamadas
telefónicas.
De El cuaderno de Guillermo Fernández Vara
En fin, tres años de mi vida que dejó de ser solamente
mía y de los míos hace ahora tres años.