Qué fácil es “citar”
cuando el toro ha pasado
y clavarle las puyas
siempre por detrás
sin permitir, innobles,
que busque algún alivio,
del oscuro camino
que creaste. ¡Mendaz!
Y al volver a buscar
un camino más claro
con otro oscuro lance
le vuelves a engañar.
¿Por qué no haces la lidia
como mandan los cánones?
La muleta a su altura,
y siempre el frente da.
Con la verdad, por suerte,
para poder gozar,
y si salvas su vida
la fiesta triunfará.
Tal vez, así puedas limpiar
el lodazal inmundo
que dejaste a tu paso y...
¡Traiciones a raudal!
Jacinto García Alonso