IU de Mérida ha pedido hoy al Ayuntamiento que aporte "garantías" sobre el mantenimiento de los puestos de trabajo vinculados a los servicios que presta la empresa Fomento de Construcciones y Contratas (FCC) si finalmente se reduce el contrato que mantiene con el Consistorio.
La coalición, en una nota de prensa, teme que la modificación del contrato del servicio de recogida y limpieza de basura y el mantenimiento de parques y jardines vigente con esta empresa se realice a costa de la reducción y despido de parte del personal.
A su juicio, la estrategia del equipo de gobierno de reducir el coste del contrato a base de reducir las prestaciones del servicios, o la frecuencia de los mismos, puede suponer "que la menor carga del servicios se traduzca en un menor número de trabajadores".
Señala que el Consistorio tiene la potestad de interpretar y modificar el contrato en virtud de la protección del interés general, por lo que a su juicio cabe la posibilidad de modificar el precio sin cambiar las prestaciones, tal y como establece legislación al respecto.
En este sentido, argumenta que el precio del contrato debe establecerse en virtud de los valores medios del mercado, por lo que es "evidente" que la modificación del escenario económico podría suponer un cambio del precio en virtud del interés general.
Al margen de ello, IU cree que el precio del contrato que estos momentos está vigente entre el Ayuntamiento y FCC es "absolutamente desorbitado", por lo que considera que su rebaja no debería redundar en ningún tipo de reducción de personal y prestaciones por parte de la empresa.
La semana comenzará de la misma forma que los últimos días. La inestabilidad seguirá en la región con nubes de desarrollo que se formarán a lo largo del día. Volverán a crecer nubes de desarrollo, sobre todo en los entornos de sierra del norte, centro y sur de la región.
Hay quien habla del síndrome de Robinson (Crusoe, por supuesto). Síndrome que se ha agudizado en España con la incorporación a nuestra estructura política y anímica, de las Autonomías. El síndrome de marras, podría resumirse en una frase clásica; “mirarse el ombligo”. Vivimos como en una isla, culturalmente aislados, podemos saberlo casi todo de nuestro entorno, pero desconocemos casi absolutamente todo del vecino.
Les confieso que hasta el pasado 21 de abril no sabía nada de él, ni de su pueblo, ni de su partido político . Fue en la Fiesta organizada por diferentes colectivos para celebrar el Día de la Tierra en Plasencia, que lo escuché hablar de la Red Terrae (http://www.tierrasagroecologicas.es ), una iniciativa que propone un banco de tierras para poner en contacto a agricultores y terrenos logrando establecer una soberanía alimentaria y dando cauce laboral a personas que debido a la carencia de terrenos no pueden acceder a un nicho de empleo que los hace felices.