Sentir los olores y sabores de India es cada
vez más fácil en España, con la apertura de nuevos restaurantes
especializados en esta cocina que ha ganado aceptación entre los
españoles, aunque aún hoy muchos se resisten a probarla por
desconocimiento, según coinciden varios restauradores.
Este
fin de semana se ha celebrado en la capital el Festival BollyMadrid, en
el que unas 60.000 personas se han rendido a la cultura de este país
asiático, también a su gastronomía, que ha tenido un escaparate en 25
puestos de comida india tradicional a modo de tapas.
"Para que
tenga éxito entre los españoles hay que adaptarlo a su paladar y a su
cultura, no se puede servir el plato tal y como lo comen allí, pero creo
que nosotros nos estamos adaptando", ha afirmado la directora de
organización del festival, Carolina Molina.
Los puestos de
comida de BollyMadrid han servido a una veintena de restaurantes del
barrio de Lavapiés -donde no dejan de aumentar los locales
especializados en esta cocina- para sacar sus platos a la calle y tratar
de conquistar nuevos adeptos.
Madrid goza hoy de una gran
oferta que dista mucho de la de hace tres décadas, cuando comenzó la
andadura de los primeros restaurantes indios de España, entre ellos
"Ganges", un clásico en la capital que mantiene su carta prácticamente
intacta en una apuesta por la cocina tradicional india.
"En
aquel entonces la cocina estaba dirigida a un público medio- alto, a
gente que había conocido esa cocina en Londres o en París y generalmente
extranjeros, sólo un 10 % de nuestros clientes eran españoles", ha
afirmado a Efe el propietario del restaurante, Ramón Hernández.
El arroz basmati o especias como el cardamomo o la cúrcuma eran
prácticamente desconocidos en la capital, según Hernández, quien viajó
en varias ocasiones con su propio coche a la India para abastecer su
cocina.
Aunque la situación ha cambiado, Hernández asegura que
"el desconocimiento" impide aún hoy a muchos españoles acercarse a la
cocina india.
"Llevamos mucho retraso con otros países como
Reino Unido o Francia, ellos han convivido desde hace años con otras
culturas y han viajado más, aunque ahora el turismo español es de los
más importantes de la India", ha destacado.
Otro de los más
renombrados de la capital es "Swagat", proveedor de la Casa Real
española en las visitas de políticos de la India, que acaba de reabrir
sus puertas en Madrid.
Su propietaria, Shibani Saigal, asegura
que los españoles "saben cada vez mejor lo que es la comida india y
acuden al restaurante conociendo muchos de los platos típicos", mientras
hace nueve años, cuando abrió su local, "la gente tenía miedo de que la
cocina fuera muy picante".
Cordero al curry, pollo a la
mantequilla o "tikka marsala", cocinado al carbón en los hornos de barro
"tandoor", son algunas de las especialidades que pueden degustarse en
este local, platos del norte de la India, que tiene una cocina más
variada y rica por la que apuestan generalmente los restauradores fuera
del país.
"La comida del norte es completamente distinta. En
el sur no tienen los hornos "tandoor", donde preparamos muchos de
nuestros platos, y utilizan mucho el aceite de coco, por ejemplo",
señala Saigal.
Eso sí, en cualquier cocina india huele a
jengibre, cilantro, cardamomo o comino, algunas de las especias que dan
color y sabor a sus platos y que según sus adeptos tienen propiedades
saludables.