El diestro Juan José Padilla ha sido condenado este martes a una pena de siete meses de cárcel y a abonar una multa de 400 euros por golpear a unos agentes locales de Hondarribia (Guipúzcoa), que pretendían someter al conductor de su automóvil a un test de alcoholemia.
Durante el juicio celebrado en San Sebastián, el letrado del torero, que ha declarado por videoconferencia desde Jerez de la Frontera (Cádiz), ha alcanzado un acuerdo de conformidad con la fiscal, por el que el diestro ha asumido la autoría de los hechos. De esta manera, el Ministerio Público, que demandaba inicialmente un año y ocho meses de cárcel y una multa de 1.800 euros por un delito de atentado y una falta de lesiones, ha rebajado su petición, al calificar los hechos como constitutivos de un delito de atentado y una falta de lesiones.
La fiscal ha apreciado asimismo la concurrencia en el caso de lasatenuantes de embriaguez y de reparación del daño causado ya que el torero, había consignado en la cuenta del juzgado la cantidad que se le demandaba en este procedimiento, en concepto de responsabilidad civil.
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No obstante la pena de cárcel le ha sido suspendida por el juez con la condición de que no vuelva a delinquir durante un periodo de tres años, al no oponerse la fiscal, constatar que el diestro no cuenta con antecedentes penales y cumplirse el requisito de que la condena impuesta es inferior a los dos años.
Estos hechos sucedieron meses antes de la grave cogida que el diestro jerezano sufrió en la cara el pasado 7 de octubre en la plaza de toros de Zaragoza.
La semana comenzará de la misma forma que los últimos días. La inestabilidad seguirá en la región con nubes de desarrollo que se formarán a lo largo del día. Volverán a crecer nubes de desarrollo, sobre todo en los entornos de sierra del norte, centro y sur de la región.
Hay quien habla del síndrome de Robinson (Crusoe, por supuesto). Síndrome que se ha agudizado en España con la incorporación a nuestra estructura política y anímica, de las Autonomías. El síndrome de marras, podría resumirse en una frase clásica; “mirarse el ombligo”. Vivimos como en una isla, culturalmente aislados, podemos saberlo casi todo de nuestro entorno, pero desconocemos casi absolutamente todo del vecino.
Les confieso que hasta el pasado 21 de abril no sabía nada de él, ni de su pueblo, ni de su partido político . Fue en la Fiesta organizada por diferentes colectivos para celebrar el Día de la Tierra en Plasencia, que lo escuché hablar de la Red Terrae (http://www.tierrasagroecologicas.es ), una iniciativa que propone un banco de tierras para poner en contacto a agricultores y terrenos logrando establecer una soberanía alimentaria y dando cauce laboral a personas que debido a la carencia de terrenos no pueden acceder a un nicho de empleo que los hace felices.