La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, ha
afirmado hoy que no es partidaria de multar a las prostitutas, ya que
considera que la mayoría son personas sometidas a las que hay que
ayudar, y ha abogado por concienciar a los clientes de este negocio.
Botella se ha referido así, en la rueda de prensa posterior a la
Junta de Gobierno, al anuncio del ministro de Interior, Jorge Fernández
Díaz, de que se está estudiando endurecer la lucha contra la
prostitución a través de reformas en el Código Penal, contemplándose
multar a las prostitutas que ejerzan en las carreteras.
La
alcaldesa ha recordado que su opinión personal es que "la prostitución
es algo que va contra la dignidad del ser humano", ya que "la mayoría de
las mujeres no son libres, sino que están traficadas por bandas", por
lo que "a la mujer prostituida hay que ayudarla".
"Yo soy
partidaria del modelo sueco, que ayuda a la mujer prostituida y multa al
cliente... No digo vayamos a llegar a eso, pero creo que en ningún caso
a la mujer prostituida se la puede multar, porque no son libres y son
la parte más débil del eslabón", ha sostenido.
En su opinión,
"hay que cambiar la mentalidad en este punto, hay que convencer al
cliente de que la mujer prostituida es débil, que no es libre".
Botella ha precisado que si el Gobierno central hace una reforma para
multar a las prostitutas el Ayuntamiento de Madrid la acataría, pero se
ha mostrado más partidaria de que la Federación Española de Municipios
regule esta materia para todos los consistorios, algo que -según ha
explicado- ya ha pedido el Consistorio madrileño.
La semana comenzará de la misma forma que los últimos días. La inestabilidad seguirá en la región con nubes de desarrollo que se formarán a lo largo del día. Volverán a crecer nubes de desarrollo, sobre todo en los entornos de sierra del norte, centro y sur de la región.
Hay quien habla del síndrome de Robinson (Crusoe, por supuesto). Síndrome que se ha agudizado en España con la incorporación a nuestra estructura política y anímica, de las Autonomías. El síndrome de marras, podría resumirse en una frase clásica; “mirarse el ombligo”. Vivimos como en una isla, culturalmente aislados, podemos saberlo casi todo de nuestro entorno, pero desconocemos casi absolutamente todo del vecino.
Les confieso que hasta el pasado 21 de abril no sabía nada de él, ni de su pueblo, ni de su partido político . Fue en la Fiesta organizada por diferentes colectivos para celebrar el Día de la Tierra en Plasencia, que lo escuché hablar de la Red Terrae (http://www.tierrasagroecologicas.es ), una iniciativa que propone un banco de tierras para poner en contacto a agricultores y terrenos logrando establecer una soberanía alimentaria y dando cauce laboral a personas que debido a la carencia de terrenos no pueden acceder a un nicho de empleo que los hace felices.