Cruz Roja Española mantiene la ayuda de emergencia (distribución de agua, saneamiento…) y aborda ya proyectos de reconstrucción y de recuperación socioeconómica.
Desde Extremadura, a través de Cruz Roja se ha desplegado una Unidad de Telecomunicaciones, se ha enviado un Delegado experto en agua y saneamiento y se trabaja en el proceso de rehabilitación con aportaciones ciudadanas.
“Seis meses después del terremoto que asoló Haití, más de un millón y medio de personas, continúan dependiendo de ayudas externas para salir del caos en el que los dejó el terremoto del pasado 12 de enero, a pesar de no copar las portadas y cabeceras de los informativos”, señala Javier Caro Delgado, Presidente de Cruz Roja en Extremadura.
La Cruz Roja de 23 países, entre ellos España, continúa trabajando en el país caribeño y mantiene la distribución de agua potable (2,4 millones de litros al día), y la puesta en marcha de acciones de saneamiento como la construcción de letrinas, drenajes, duchas y el fomento de medidas de higiene en los campamentos de desplazados. Los hospitales de campaña han atendido a más de 100.000 pacientes y vacunado a 150.000 personas.
Mientras persiste esta acción de emergencia, Cruz Roja Española trabaja en nuevos retos como la reconstrucción de infraestructuras (escuelas y otras construcciones comunitarias) y la planificación de acciones de seguridad alimentaria, formación ocupacional y de reactivación de la economía familiar. Mención especial merece la dotación de albergue en un país en el que el terremoto dejó más de un millón de personas sin hogar. Por estos motivos, la Institución humanitaria, además de distribuir tiendas de campaña, toldos plásticos y otros materiales de refugio, acomete también la instalación de los denominados alojamientos progresivos. Estos módulos básicos tienen una superficie de 18 metros cuadrados, que se pueden ir ampliando dependiendo del número de miembros de las unidades familiares.
Desde Extremadura, la respuesta de la sociedad ha sido muy positiva. En este sentido, el Presidente Autonómico, destaca que “la Junta de Extremadura permitió el despliegue de una Unidad de Telecomunicaciones en los primeros días siguientes al desastre, con el apoyo del Ayuntamiento de Mérida. Posteriormente, empresas, asociaciones, colegios, Ayuntamientos, Cajas de Ahorro y ciudadanos anónimos se han volcado en acciones para recabar fondos destinados a las operaciones de ayuda a los damnificados”.
Caro Delgado, insiste en que las necesidades continúan siendo numerosas. Entre las últimas acciones emprendidas desde Extremadura, el Presidente destaca “el envío un delegado extremeño experto en agua y saneamiento que ha permanecido durante algo más de un mes en Haití colaborando en la construcción de letrinas en varios asentamientos humanos. Ahora trabajamos en el plan de reconstrucción de infraestructuras comunes y alojamientos temporales”.
Cruz Roja, desarrolla todo un Plan a medio-largo plazo que podrá prolongarse al menos, hasta el año 2016, que contempla mejorar las condiciones de vida de los damnificados, y trabajar por la recuperación de sus medios de vida para posibilitar un desarrollo económico a largo plazo, del que ellos mismos sean protagonistas.
La campaña de ayuda puesta en marcha en Haití por parte de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja es la mayor operación humanitaria después del tsunami del sur de Asia (2004) y la más grande realizada en un solo país.