
Llevaba muchos años con ganas de haber saludado a Juan Luís GALIARDO en alguna de sus visitas a Mérida con motivo de los Festivales de Teatro Clásico que normalmente se vienen celebrando cada año en nuestra ciudad y al final no me ha sido posible, se ve que tenía mucha prisa por marcharse, y se nos ha ido sin decir ni adiós.
De GALIARDO se podrían escribir cientos de miles de páginas para dar a conocer el personaje en todas sus facetas, distintas unas de otras como no puede ser de otra manera, en un personaje tan locuaz, tan ameno, tan expresivo, tan audaz, tan dicharachero, tan osado, tan atrevido y no sé cuantas cosas más.
Le recuerdo en los años 60, es más en el año concreto de 1962, en el que por fuerza obligatoria realizaba su servicio militar aquí en Mérida en nuestro cuartel de artillería Hernán Cortés nº XI.
![[Img #19337]](upload/img/periodico/img_19337.jpg)
El Grupo de Teatro TALÍA (de aficionados), estaba prácticamente desaparecido en Mérida, pero el espíritu que nos inculcó el también desaparecido Federico RUÍZ MACÍAS (antiguo Director) por el amor al arte escénico, no se perdió y lo seguimos ejerciendo cada uno a nuestra manera con la mejor disposición, y recuerdo a otro emeritense Julio ROMÁN SECO (hoy vecino de Badajoz y jubilado del BBVA), que aportando sus conocimientos y sus deseos, propició como Director de Teatro, poner en escena una obra conocida y titulada LA MUÑECA MUERTA de Horacio Ruíz de la Fuente, para conmemorar el Día Mundial del Teatro.
A tal fin iniciamos los ensayos en el domicilio privado de nuestro amigo Julio ROMÁN SECO en la calle Holguín, algunos amigos entre los que se encontraba Juan Luís GALIARDO, Pedro Burgos y yo personalmente entre otros, con la idea de que como se trataba de un monólogo, el primer acto lo representara Juan Luís GALIARDO con el personaje de joven y el segundo acto yo con el mismo personaje, pero ya de viejo.
No podremos olvidar jamás aquellos maravillosos días de ensayo y no solo por lo que significaban en sí mismos, que eran muy interesantes y desde luego GALIARDO cuando iniciábamos los ensayos, mostraba siempre sus mejores habilidades en la dicción, la voz, los giros, la retórica, en las expresiones, sus matices, hacía énfasis en lo que pronunciaba aportando gestos, actitudes, ademanes, hacía gala de sus posibilidades escénicas y solamente era un aprendiz de malo… Actor no se hizo después de terminar sus obligaciones militares, actor era desde que nació, aunque él no lo supiera y se profesionalizara después de realizar la mili.
![[Img #19339]](upload/img/periodico/img_19339.jpg)
Después de los ensayos teníamos nuestros ratos de expansión que eran agradabilísimos y solíamos acercarnos al Bar LUSI a la espalda del Hotel EMPERATRIZ y allí entre broma y broma nos tomábamos nuestras copas. Juan Luís GALIARDO, en aquellas fechas ni era actor profesional, ni lo conocía nadie por esa faceta, era más conocido en Mérida por sus galanteos, enamoramientos, lisonjas y la seducción que entre las féminas producía con sus conquistas.
Como sus atrevimientos de juventud, podían más que la disciplina militar a la que se debía, consiguió que en la fecha prevista para la presentación de la obra que estábamos ensayando, se encontrara en situación de arresto militar, con lo que el papel que debía representar, lo tuviera que realizar mi amigo Pedro BURGOS, quien lo plasmó magistralmente, sin que tuviéramos que echar de menos a nuestro buen amigo Juan Luís GALIARDO.
Como anécdota de aquella época, solo puedo manifestar que en vista de que los tiempos que corrían no eran los más idóneos para alternar con Whisky, que era la bebida que por entonces “molaba”, por cuestiones de economía, mi amigo GALIARDO me solicitaba casi a diario, el importe de una copa…, asegurándome que ya me lo devolvería en su momento y a título de broma, siempre que venía a Mérida por sus actividades artísticas, me decía a mí mismo, que iba a ir a saludarlo, para que me devolviera el importe de los Whiskys pagados en aquellos difíciles tiempos.
Naturalmente que no se los habría cobrado y si en cambio lo habría invitado de nuevo para recordar tiempos mejores; pero no nos ha dado tiempo para que eso ocurriera; así es que espero que nos aguarde donde está muchos años y que continúe ejerciendo la misma habilidad para hacer y mantener nuevos amigos; hasta que nos reencontremos de nuevo para seguir alternando como en los mejores tiempos.
Un abrazo amigo Juan Luís
JOSÉ LUÍS ARELLANO HERRERA