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Faustino Lobato
Lunes, 25 junio 2012

LA POLÍTICA ¿ UNA EMPRESA O UN SERVICIO?

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 Me parece que con la que está cayendo esto de que la política sea una vocación de servicio a los ciudadanos es algo que parece estar anticuado y obsoleto. Creo que la gente pasa de preguntarse por la política y los políticos se limitan tan solo a contemplar el panorama desolador de los despropósitos. Aun así si tuviéramos que  responder qué es la política tendríamos que decir que es una empresa vertical falta de alma y de sencillez capaz de mirar de frente.  Es así, los políticos en general, están haciendo sus políticas, como el que está en una empresa. Y por tanto, con esta mirada “empresarial”, tener un cargo político es un “chollo” que supone rentabilizarlo manteniéndose en él durante mucho tiempo. Poco importa defender los intereses de todos, entre otros, los de aquellos  ciudadanos que no somos ni políticos ni de ningún partido. Y si no que se lo pregunten a algunos de los socialistas extremeños, en su último encuentro para la secretaría general del PSOE de Badajoz, donde, por los pasillos se comentaba cómo votar a quien  asegurara el “din” (un puesto rentable en dinero) más que el “don” (el del servicio). Volver a ser “alguien”, decían ciertos “socialistos” extremeños. Oír esto, sin darle más crédito que el que tiene, es comprender la situación desesperada de aquellos que, ayer ocupaban puestos de grandes salidas económicas y que ahora están en el infierno de la “pobreza” y del anonimato.  Si esto es cierto, menuda tarea le queda a Celestino Vega con estos correligionarios de “intereses torcidos”, políticos de tres al cuarto, bastante alejados de las preocupaciones de los ciudadanos.

 

No hay que ser muy inteligente para comprobar que entre ser político y ciudadano hay una grave y gran diferencia. Basta mirar el panorama nacional o regional para comprobar que los políticos están más allá del bien y del mal. Ellos, dictaminan los recortes sin sentir en sus propias carnes  la crisis. Muchos tendrían que saber lo que es vivir con cuatrocientos euros mensuales.  Ellos no saben nada, anda a plato puesto y con chofer. Tendrían que probar  la experiencia trágica del ex-currante o la del trabajador en precario, para saborear la hiel de ese buscarse la vida, sin que el trabajo  llegue o ver como este desaparece por despidos a la carta.

 

Qué difícil es, hoy por hoy, ser ciudadano de a pie, sin líos o hipotecas ideológicas de partidos. Este ser así  es un “pecado” con penitencia incluida y es la de soportar a tanto “imbécil”, de un lado y de otro, revestido de poder; la de aguantar a algunos “listillos” disfrazados de alcalde o de Presidente autonómico; de concejal o ministro; de diputado o senador. Sí, soportar a tanto impresentable que lo único que hacen es aprovecharse de la bondad de muchos románticos que todavía siguen creyendo en el altruismo de la acción política o en la “eficacia” democrática.

 

Sin embargo, las diferencias se agravan cuando el ciudadano se convierte en algo más que sufridor del político de turno,  y es cuando a este se le falta el respeto, como hace Rajoy y sus “casca-ministros”. ¿A dónde quiere llegar este Presidente de “opereta” con ese  ir y venir de propuestas faltas de credibilidad? Sí, porque este señor, mentiroso político compulsivo, está faltando a la verdad desde el mismo día que pisó la Moncloa. O al menos no dice de frente lo que tiene que decir jugando al despiste y a las medias verdades ¿Qué le pasa?  ¿Lo único que le importaba era llegar a la “casa grande”? Si es así, ya puede estar contento por conseguir el objetivo y ser presidente. Contento puede estar por haber llegado al premio máximo de esta empresa llamada política. Ahora se trata de seguir el camino de la sofística y durar el máximo tiempo posible. Y después, retirada con una buena paga. Vergüenza le tendrían que dar a todos aquellos que mantienen sus dobles sueldos mientras la población se empobrece.  

 

Y como el puesto es el puesto, este status habrá que mantenerlo, y como un Voltaire cualquiera, los politicastros justificaran cualquier medio con tal de conseguir el fin de mantenerse en el “sillón”.Además, sus cómplices, los amigos situados de partido,  por la cuenta que les tiene, solo tienen que repetir los “mantras”, los mensajes que dictamina el “Guru”. Qué importancia tiene solucionar los problemas de los desastrados ciudadanos. Basta ver las entrevistas televisivas o radiofónicas para comprobar la falta de sentido común. Y que nadie se atreva a oponerse porque la disciplina del partido, cual espada de Damocles, le cortará la cabeza haciéndole desaparecer, sin compasión ni carta de despido, de la rentable empresa política. Fidelidad a ciega, el pensamiento crítico no existe, se premia con la permanencia y el buen sueldo. Da lo mismo no saber de medicina y llegar a consejero de sanidad. Da igual, lo importante es ser perro fiel de su amo. Mejor es que vayan a una y que no piensen por libre porque al final las contradicciones se pagan en bonos de mercado.

 

Y mientras tanto, los ciudadanos convertidos en  “ratones del laboratorio Merkel” para ensayos de la euro-economía. ¿Cuándo parará este despropósito financiero? ¿Cuándo meterán en la cárcel a quienes provocaron y siguen provocando semejantes desajustes económicos? Pido una islandización social. Qué vergüenza la situación de las auditorias que al final de cara lo único que han hecho es recabar los datos confidenciales del Banco de España. No hubiera sido más fácil y barato que el propio Banco de España hubiera hecho la tarea. Y además, los datos salen en inglés y no en castellano. Esto en mi pueblo se llama “sinvergonzonería”.

 

En resumidas cuentas nos toca seguir este drama de corte feudal donde los de arriba siguen muy arriba y los de abajo cada vez más hundidos y con gran indefensión. La desigualdad ha vuelto a situarse en el epicentro de la sociedad revitalizando los mejores objetivos de los regímenes absolutos. ¿Qué vendrá después? ¿Una revolución? Porque “la cosa” está que arde.


FAUSTINO LOBATO

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1 Comentario
SENATOR
Fecha: Martes, 26 junio 2012 a las 20:21
Se ve Sr. Lobato que tiene Ud. muy mal oido, o que simplemente escucha lo que quiere, o lo hace por un oído solo, y claro está solamente escuchó a los "sociolistos" como Ud. los denomina despreciativamente; pero sería bueno que se diera una vueltecita y viera a los del PP en esos mismos menesteres, y que no son "socios" precisamente, pero que son mucho más que todo eso, son esos que viven como Dios, mientras los demás se mueren de asco con esos 400 euros mensuales de limosna, que Ud. mismo refiere en su precioso artículo. Esta bastante bien informado, por lo demás francamente tengo que felicitarle, por que es bien cierto que ya son muchos políticos, y etc., etc. etc., etc......

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