El ministro de Agricultura, Alimentación y Medio
Ambiente, Miguel Arias Cañete, aseguró ayer en Sevilla que el conflicto
con Gibraltar de los pescadores de la bahía de Algeciras (Cádiz) no se
debe a cuestiones medioambientales ni de intereses pesqueros, sino que,
advirtió, «son otras las razones de los acosos», aunque no llegó a
explicarlas.
Cañete, en cambio, si usó la historia para razonar su argumento. «Con el Tratado de Utrecht solo se cedió el Peñón y el acceso al puerto», por lo que, mantiene, los pescadores trabajan «en aguas que son españolas».
El ciudadano de a pie, sin embargo, parece que no tiene el mismo interés que el Gobierno o las fuerzas políticas por recuperar la soberanía sobre Gibraltar. Así lo señala el último barómetro del Real Instituto Elcano, según el cual al 56,6 % de la población le importa poco o nada el contencioso con el Reino Unido por el dominio del enclave.