Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Charo Alonso
Viernes, 13 julio 2012

¡Qué viva el IVA!

Marcar como favorita Enviar por email

Hala, después del subidón del fútbol y la canícula veraniega ¡Zas! El cogotón como a los conehos, dicho a la manera de Torrejoncillo, que yo sigo siendo muy propia y cuando me dice un docto amigo mexicano que lee mis artículos en DEX yo me DEXconojo pensando en lo que entenderá cuando me pongo pringona. A lo mío, así, en plena caló nos meten un paquete que nos ha dejado a todos bizcos de sorpresa, y encima, con retranca, porque lo de la bella de la boquita de piñón que usa el banquillo tan bien pagaó y poco recortaó para lanzar una imprecación de esas impropias debería recordarnos a aquella ministra italiana que, al anunciar los recortes se puso a llorar amargamente. Esto es como si nos dijeran que además de puta, ponemos la cama y que hay que tragar, como funcionario o parado, la deleznable opinión de una prójima cuyas cartas de presentación son una cara operada y un padre corrupto. Como diría otra joya de la corona de Génova… manda huevos. Y ya que estamos en este lenguaje soez e disoluto, tabernario y patibulario, reconozcámoslo… cuando acabe el verano nos vamos a encontrar un panorama más negro que la marcha de los mineros: interinos que no se reincorporarán a su puesto de trabajo y a los que habrá que pagarles el paro… pero menos, eso sí; parados que cobrarán menos, claro que eso incentivará no su búsqueda de empleo, sino sus ganas de acogotar al señor Rajoy que se podía haber ahorrado el comentario; servicios en la enseñanza y en la sanidad masificados y llevados por unos funcionarios hartos de ser considerados la escoria de la sociedad. Eso sí, los bancos estarán salvados y el consumo caerá estrepitosamente, lo que implica más paro. Sí, señores, esa paga extra que siempre nos hizo desde pretéritos tiempos franquistas la ilusión por unas semanas de ser ricos y generosos, no solo se la quitan al probo funcionario que ya está harto de pagar los platos que rompieron otros, no… esa paga extra se la quitan al valiente que ha abierto recientemente una juguetería en mi barrio, al supermercado que se jartaba de vender cajas de mazapanes y al hostelero que veía llenarse sus mesas de felices compañeros de trabajo. Sí, reconozcámoslo, la extra era puro y duro consumismo desatao, dispendio feliz, contrataciones a tiempo parcial, juerga disoluta con lo que no nos permitimos a lo largo del año. Sí, riqueza para el país y cierta felicidad efímera, también mucha tontería y mucho gasto, sí, pero consumo, es decir, la gasolina de la prosperidad. Nos han dejado a dos velas y no precisamente en cena romántica, que ya no tenemos ni para el paté de marca blanca, no, y para colmo, cualquiera le dice a los enanos consumistas que tengo por sobrinos eso de que te traerán carbón, cuando resulta que no hay dinero ni para la minería. Nada, la cosa está mal, pero si el sacrificio de uno significara el trabajo de otro, yo me apunto en plan masoca… pero sé que sólo servirá para que haya más paro, el de mi compañero interino al que le haré las horas y el del autónomo que tengo al lado al que dejaré de comprarle hasta el periódico. Yo no sé mucho de economía, pero me acabo de leer a Keynes y estoy de lo más puesta, el consumo es la base de una sociedad capitalista, pero a mí lo único que se me consumen son las entrañas viendo como una clase política que tiene un número desorbitado en España ha hecho todo lo posible para seguir disfrutando de todo tipo de prebendas mientras se vacía la caja y nos toca llenarla a aquellos que nunca nos hemos beneficiado de ninguna facilidad. Y aquí están los hunos y los hotros, los dos grandes partidos mayoritarios que se han repartido cajas, puestos, diputaciones, juntas y privilegios disfrutando prebendas que nunca se recortan. Bajarle la prestación por desempleo a quien no tiene trabajo es insultante, decir que se hace para incentivar la búsqueda de empleo, sangriento. Quitarle la paga extra a un funcionario que cobra 1000 euros y que está constantemente acusado de desidia es un atentado, aparte de lo que repercute en un consumo interno que no se va a levantar de ninguna manera. Ni con la bisagra de mis amiguetes de la parroquia del Tabernero. Por cierto, con la elevación a los altares del IVA… ¿Subirá mi heroico Luis los cafés? Ahí estamos todos en un ay, pero bien acogotáos, como los conejos…porque más vale que escondamos el tallo por si viene otra colleja. Y todo sin remedio y por imposición divina –es decir, europea- y sin crisis de conciencia, que se lo digan a la señorita Fabra, que con esa boca de piñón yo la mandaba a cobrar el salario mínimo o la prestación recortá del desempleo, a ver si le da para teñirse el pelo. Sencillamente basta, por favor o sin él… ¡Ay Señor, llévalos pronto a la oposición! ¡Pero a toós!


 Charo Alonso.

 

 

Acceda para dejar un comentario como usuario registrado
¡Deje su comentario!
Normas de participación
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
DigitalExtremadura.com | El diario digital de Extremadura • Términos de usoPolítica de PrivacidadDONDE ESTAMOS
© 2014 • Todos los derechos reservados.
Powered by FolioePress