Y tiene muy poco misterio:
Selección
Lo primero es elegir los productos que más nos apetezcan, ya que casi todas las verduras y hortalizas permiten su consumo en crudo: apio, hinojo, zanahoria, champiñones, rabanitos, judías verdes, endivias, calabacín, pimientos rojos y verdes, brócoli, coliflor, etc.
Preparación
El paso siguiente es cortarlas de forma agradable a la vista: bastoncitos, rodajas o ramilletes –según le vaya mejor a cada alimento– y dejarlos en agua con hielo unos minutos, para refrescarlos, revivirlos, y que además adquieran una tersura como recién recolectados de la huerta.
En paralelo, preparamos varios tipos de salsas, también al gusto: vinagreta, soja, roquefort, pimienta verde, yogur, ali oli, mayonesa, tártara, etc.
Presentación
Servimos las verduras en una fuente grande, ordenadas por grupos homogéneos con las diferentes salsas aparte para que cada cual utilice la que le plazca. Si ha decidido cortar alguno de los alimentos en bastoncitos, como puede ser el caso de zanahorias, cebolletas, pimientos e incluso calabacín, una forma más original de presentarlos es colocar las piezas verticalmente en vasos.
Y eso es todo: Crudités, un plato sano, refrescante, fácil de elaborar y al alcance de cualquiera.
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