CCOO de Extremadura achaca directamente la caída libre del empleo en la región, reflejada en los durísimos datos de la EPA del II Trimestre, al fracaso de la política de recortes de los Gobiernos de Mariano Rajoy y José Antonio Monago.
Esta política no sólo no está sirviendo para salir de la crisis, sino que, tal y como CCOO alertaba desde hace meses, está causando estragos en el mercado de trabajo, disparando el paro y la precariedad y dejando a la población sin alternativas de futuro ante la ausencia de medidas que ayuden a recuperar la economía.
El balance del primer año de gobierno de José Antonio Monago en Extremadura no puede ser más desastroso. Más de 53.000 ocupados menos y diez puntos más en porcentaje de paro; se desprecian proyectos industriales que paliarían este debacle en el empleo; se recortan servicios públicos esenciales; y se imponen a la ciudadanía sacrificios que luego no tienen ningún resultado positivo.
Aunque el principal responsable de esta política equivocada y desastrosa es el presidente extremeño, también tienen su parte de responsabilidad los grupos parlamentarios en la Asamblea de Extremadura, que, aunque configuran una mayoría de izquierdas, no están frenando la continua adopción de medidas liberales y de recortes.
Con estos datos se justifica aún más la reclamación de CCOO de que el Gobierno convoque un referéndum que permita a la ciudadanía expresar su opinión sobre qué política se ha de seguir para afrontar la crisis.
Para CCOO, la situación del mercado de trabajo en Extremadura es francamente alarmante. El desplome de la actividad económica sigue aumentando el número de personas en paro sin que exista ninguna perspectiva de mejora de la situación, ni siquiera en el medio plazo.
Aún durante la jornada del martes seguiremos influenciados por la presencia de la bolsa de aire frío que nos afecta desde finales de la semana pasada. Poco a poco va perdiendo intensidad pero aún así le quedará energía suficiente como para generar nubes y algunos chubascos pero cada vez menos significativos.
Hay quien habla del síndrome de Robinson (Crusoe, por supuesto). Síndrome que se ha agudizado en España con la incorporación a nuestra estructura política y anímica, de las Autonomías. El síndrome de marras, podría resumirse en una frase clásica; “mirarse el ombligo”. Vivimos como en una isla, culturalmente aislados, podemos saberlo casi todo de nuestro entorno, pero desconocemos casi absolutamente todo del vecino.
Les confieso que hasta el pasado 21 de abril no sabía nada de él, ni de su pueblo, ni de su partido político . Fue en la Fiesta organizada por diferentes colectivos para celebrar el Día de la Tierra en Plasencia, que lo escuché hablar de la Red Terrae (http://www.tierrasagroecologicas.es ), una iniciativa que propone un banco de tierras para poner en contacto a agricultores y terrenos logrando establecer una soberanía alimentaria y dando cauce laboral a personas que debido a la carencia de terrenos no pueden acceder a un nicho de empleo que los hace felices.
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