Las futuras compras de bonos por parte del Banco Central Europeo (BCE) deberían ser lo suficientemente grandes como para influir decisivamente en una rebaja de los costes de financiación pero no pueden conllevar un riesgo indebido para el banco, ha asegurado el miembro del Consejo de Gobierno de la entidad Ardo Hansson.
"Eso (la compra de bonos) debería ser lo suficientemente grande como para lidiar con los problemas que se quieren resolver, pero también tienes que considerar los riesgos", ha señalado Hansson a Dow Jones Newswires en una entrevista publicada anoche. "Lo que uno no quiere son cosas pequeñas. Debería ser lo suficientemente sustancial y sostenible como para marcar una verdadera diferencia", ha añadido.
En este sentido, ha explicado que en la próxima reunión mensual, prevista para el 6 de septiembre, probablemente se discutirán algunas de las propuestas sobre cómo abordar el programa de compra de bonos soberanos, aunque agregó que aún faltan muchos detalles por definir.
Sin embargo, Hansson, máximo responsable del banco central de Estonia, ha dejado claro que las medidas del BCE vendrán acompañadas de condiciones "estrictas", en la misma línea en la que se pronunció su presidente, Mario Draghi.
"Lo principal es centrarse en la condicionalidad, asegurándonos de que no se erosiona la presión sobre las reformas; de que los gobiernos no reducen sus intenciones de avanzar hacia lo que verdaderamente importa: las reformas fiscales y estructurales", explica en la entrevista.
Otro de los
factores a tener en cuenta es la postura del banco central germano, el
Bundesbank, que continúa oponiéndose a que el BCE pase a la acción a través de
la compra de bonos. En este sentido, Hansson, que no comparte el rechazo
alemán, ha asegurado que "al final, todo el mundo tiene un voto".
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La inestabilidad se acentuará en la jornada del viernes. Volverán a crecer nubes de evolución en las comarcas del sur de la comunidad. Nubes que es probable que dejen algunos chubascos que puntualmente irán acompañados de tormenta
Georges Moustaki, cuyo verdadero nombre era Giuseppe Mustacchi, había nacido el 3 de mayo de 1934 en Alejandría, de padres greco-judíos emigrados a Egipto. Se trasladó a París en 1951 donde conoció enseguida aGeorges Brassens quien le introdujo en la vida nocturna de Saint-Germain-des-Prés. Dice la leyenda que fue en su honor por lo que adoptó el nombre de George, con el que se le conocerá como cantante en el mundo entero.