Pero nuestro Presidente cuando se explica, se complica. Está dispuesto a poner “las cuentas en canal” para que le digan “de dónde puede quitar”, porque el ya les “ha quitado la grasa” de forma que “sólo le queda tocar las vísceras”. ¿Y si no sabe qué hacer, para qué es Presidente?, ¿acaso el problema de Extremadura toca arreglarlo Madrid?
El Presidente extremeño ha dado por
concluida la legislatura. Ya no hay más que ofrecer, salvo lamentos,
fotos de ministros, renovación de promesas, y culpas ajenas.
Se
ha quejado desde Santander que no está en condiciones de devolver el
anticipo a cuenta que el Estado ingresó a Extremadura en los años 2008
y 2009, a
propósito del sistema de financiación autonómica. Se nos entregó un
dinero pensando en unos ingresos, que al no producirse en los límites
calculados, nos hace deudores del Estado. Más de 250 millones de euros,
sólo correspondientes al 2008. El montante del 2009 puede también
producir escalofríos.
Pero
para el Presidente extremeño, si te dan de más, no es problema suyo.
Bien podría haber seguido la propuesta que le hice de solicitar la
ampliación de los cinco años establecidos para devolver dicha cantidad,
en el Consejo de Política y Fiscal y Financiera que se ha celebrado
esta tarde, sin entrar en más jardines. Así lo ha propuesto Feijoo, y
el Presidente de Castilla León, y él dice también haberse sumado. Con
poco éxito, por cierto, pues el Gobierno de España ha dicho que Europa
aprieta, y el ajuste hay que hacerlo sin amnistías por territorios.
Pero
nuestro Presidente cuando se explica, se complica. Está dispuesto a
poner “las cuentas en canal” para que le digan “de dónde puede quitar”,
porque el ya les “ha quitado la grasa” de forma que “sólo le queda
tocar las vísceras”. ¿Y si no sabe qué hacer, para qué es Presidente?,
¿acaso el problema de Extremadura toca arreglarlo Madrid?
Aquí hace falta menos declaraciones médicas y más gestión, menos lamento y más medidas, más valentía y menos retórica.
Si no hay dinero para devolver lo cobrado de más, ¿porqué creerle en planes de infraestructuras, o sueños de futuro?
Extremadura
es la Comunidad Autónoma que más déficit arroja en porcentaje sobre su
Producto Interior Bruto. En lo que lleva de andadura el nuevo Gobierno
extremeño, ha multiplicado la deuda e incrementado el déficit. Y ahora
se pide al Gobierno que meta el bisturí en las vísceras, después de
haber hecho una política sin freno en el gasto público, con lujos tan
innecesarios como la contratación de un asesor para asuntos africanos
con un sueldo de 51.000 euros al año, o la construcción de nuevas sedes
para las mancomunidades de municipios.
Es el tiempo de tomar medidas, de no pensar en las elecciones ni en los votos, y de quitar además de grasa lo que resulte innecesario, que no estamos para cirugía estética solamente.