Hablando del ‘milenarismo taurino’ hay que pedir tranquilidad. A partir de ahora los toreros torearán mejor, los ganaderos se aplicarán más a fondo para tener a sus ganaderías en forma y los aficionados disfrutarán de mejores espectáculos de lo que ellos llaman la fiesta nacional. Al parlamento catalán hay que entenderlo. Es el termómetro de las distintas sensibilidades de su población. A partir de 2012 quienes quieran ver toros tendrán que pagar peajes o apuntarse a Digital+. Total: nada del otro mundo.
Aparte de lo que los alemanes llaman “hitze” (calor sofocante), el mes del César nos deja varias novedades, a saber.
En el Estado de la Nación el señor Rajoy se cansó y no volvió al segundo día. Hizo cuentas y concluyó que haría el ridículo si presentaba una moción de censura. No obstante quedó bien con su bancada al pedirle al presidente del gobierno que convocara elecciones. Aquí el que no se contenta es porque no quiere. La conclusión es que el presidente Zapatero tendrá tiempo para desarrollar los proyectos que ha iniciado por lo menos hasta la primavera de 2011. Así podrá hacer coincidir las elecciones generales con las municipales y con varias autonómicas que le sumarán muchos votos que se perderían si se desarrollan en otro momento.
En lo deportivo hay que resaltar las movilizaciones que han logrado “los rojos” haciéndonos campeones del mundo. Con el Barça como base y con el cancerbero mostoleño del Madrid, (que de su generación, se queda solo en su equipo). ¡Iniesta for president!
Nuestro seudopaisano Alberto Contador ha hecho el triplete en los Campos Elíseos y sin la medalla de Extremadura. ¡País!
Hablando del ‘milenarismo taurino’ hay que pedir tranquilidad. A partir de ahora los toreros torearán mejor, los ganaderos se aplicarán más a fondo para tener a sus ganaderías en forma y los aficionados disfrutarán de mejores espectáculos de lo que ellos llaman la fiesta nacional. Al parlamento catalán hay que entenderlo. Es el termómetro de las distintas sensibilidades de su población. A partir de 2012 quienes quieran ver toros tendrán que pagar peajes o apuntarse a Digital+. Total: nada del otro mundo.
En fin, amable lectora, entre Berlín, Béjar, Moguer y Catania sólo me queda decirte, adiós bonita (bella ciao).