El Grupo Parlamentario Socialista ha presentado en el Parlamento de Extremadura una Propuesta de Impulso en la que pide la puesta en marcha de un conjunto de acciones que permitan el desarrollo del sector de las empresas de servicios energéticos en la comunidad autónoma.
El encargado
de presentar la iniciativa ha sido el portavoz de Empresa y Emprendimiento del
Grupo Socialista, César Ramos, quien ha sentenciado que la gestión económica de
primer año de Gobierno de José Antonio Monago se puede calificar de un “verdadero
desastre”.
En este sentido, ha acusado a los miembros del ejecutivo regional de “no saber hacer política económica”, además de sentenciar que “no son capaces de gestionar las empresas de la región, no son capaces de evitar que empresas extremeñas cierren y es un Gobierno de falta de iniciativa para el mundo empresarial”.
Para llegar a esta conclusión, Ramos ha afirmado que Extremadura ha soportado la crisis “mucho peor que el resto de España a partir del Gobierno del señor Monago”. “Con Monago, Extremadura se ha convertido en campeona en destrucción del tejido empresarial, pues la caída del índice de producción industrial en los últimos meses ha sido el doble que el resto de España”, ha apostillado.
Asimismo, ha recordado que el Gobierno de Monago nombró un director general para convertir a Extremadura en una región que atrajera inversiones empresariales, y en este tiempo “no ha conseguido ninguna inversión empresarial, cuando el Ejecutivo de Guillermo Fernández Vara, en tiempos de crisis, consiguió inversiones por valor de 7.000 millones de euros”.
INICIATIVA SOCIALISTA
Por este motivo, el Grupo Parlamentario Socialista ha presentado una Propuesta de Impulso en el Parlamento extremeño, con el fin de que se ponga en marcha un conjunto de acciones que permitan el desarrollo de las empresas de servicios energéticos en la región.
Concretamente, el PSOE ha solicitado potenciar el sector de las empresas de servicios energéticos en Extremadura; y desarrollar campañas y acciones que permitan que empresas existentes en la región se puedan convertir en empresas de servicios energéticos.
Igualmente, han exigido sacar a concurso los contratos de servicios energéticos de edificios de la administración regional que cuenten con auditorías energéticas susceptibles de este tipo de contratos, contratos de dimensiones que permitan a empresas extremeñas poder acceder a ellos.
Los socialistas también han solicitado poner a disposición de las administraciones locales las herramientas necesarias para que dispongan del asesoramiento necesario para los posibles contratos de servicios energéticos que fueran factibles de instalaciones y edificios municipales; y poner en marcha fórmulas financieras para que las empresas extremeñas puedan hacer frente a contratos de servicios energéticos.
César Ramos ha concluido sentenciando que “Extremadura no se puede permitir un Gobierno tan incompetente, porque los resultados no pueden ser peores con respecto al resto de España”.
La semana comenzará de la misma forma que los últimos días. La inestabilidad seguirá en la región con nubes de desarrollo que se formarán a lo largo del día. Volverán a crecer nubes de desarrollo, sobre todo en los entornos de sierra del norte, centro y sur de la región.
Hay quien habla del síndrome de Robinson (Crusoe, por supuesto). Síndrome que se ha agudizado en España con la incorporación a nuestra estructura política y anímica, de las Autonomías. El síndrome de marras, podría resumirse en una frase clásica; “mirarse el ombligo”. Vivimos como en una isla, culturalmente aislados, podemos saberlo casi todo de nuestro entorno, pero desconocemos casi absolutamente todo del vecino.
Les confieso que hasta el pasado 21 de abril no sabía nada de él, ni de su pueblo, ni de su partido político . Fue en la Fiesta organizada por diferentes colectivos para celebrar el Día de la Tierra en Plasencia, que lo escuché hablar de la Red Terrae (http://www.tierrasagroecologicas.es ), una iniciativa que propone un banco de tierras para poner en contacto a agricultores y terrenos logrando establecer una soberanía alimentaria y dando cauce laboral a personas que debido a la carencia de terrenos no pueden acceder a un nicho de empleo que los hace felices.