Corresponde a los estadillos que el ayuntamiento cacereño debía enviar al gobierno civil para el conocimiento de los extranjeros que vivían en Cáceres
El documento del mes de septiembre del Palacio de la Isla muestra en esta ocasión una ‘Matrícula de extranjeros’ del año 1851, que corresponde a los estadillos que el ayuntamiento debía enviar anualmente al gobierno civil para el conocimiento de los extranjeros que vivían en la ciudad.
A través de las matrículas de extranjeros, se conocía quiénes eran los vecinos foráneos que habían llegado a la ciudad, o que vivían en ella desde hacía décadas, al tiempo que aportaban datos de carácter personal como su situación familiar, su origen, su profesión y los años que llevaban asentados en Cáceres.
Esta información ofrece la oportunidad de conocer el contingente migratorio que dejó un importante legado documentado en la capital cacereña y que nos acerca a sus actividades económicas, sociales, políticas y hasta familiares de la época.
Así, el documento permite conectar con gentes venidas de otros países que echaron raíces en esta ciudad y, en algunos casos, que dejaron a sus descendientes hasta el tiempo presente.
El texto presenta a individuos como el músico alemán Felipe Calfus, el abaniquero francés Gauden Dufur, al comerciante italiano Jose Pessini, o al orive portugués José Puppe, junto a otros como el calderero Jean Piron o el vaciador Jose Sabatier de Francia. Otros de origen portugués trajeron a Cáceres sus profesiones y sus apellidos como Chaves, Almeida o Fonseca.
Casi todos tenían oficios liberales, desde zapateros a comerciantes, y en Cáceres se casaron con mujeres de la ciudad, mientras sus hijos, en la mayor parte de los casos, se convirtieron en nuevos cacereños con apellido forastero, que se sumaban a otros apellidos venidos de lejos como Bartolotti, Flagiani, Casati, Stopani, Lanutti o Vitali, que llevaban varias generaciones ya en la ciudad.
La matrícula de extranjeros que protagoniza esta edición del Documento del Mes se encuentra depositada en el Archivo Histórico Municipal de Cáceres, en la sección de Registro Civil, y ofrece una oportunidad única para conocer la ocupación del espacio urbano por gentes venidas de otros lugares.
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La semana comenzará de la misma forma que los últimos días. La inestabilidad seguirá en la región con nubes de desarrollo que se formarán a lo largo del día. Volverán a crecer nubes de desarrollo, sobre todo en los entornos de sierra del norte, centro y sur de la región.
Hay quien habla del síndrome de Robinson (Crusoe, por supuesto). Síndrome que se ha agudizado en España con la incorporación a nuestra estructura política y anímica, de las Autonomías. El síndrome de marras, podría resumirse en una frase clásica; “mirarse el ombligo”. Vivimos como en una isla, culturalmente aislados, podemos saberlo casi todo de nuestro entorno, pero desconocemos casi absolutamente todo del vecino.
Les confieso que hasta el pasado 21 de abril no sabía nada de él, ni de su pueblo, ni de su partido político . Fue en la Fiesta organizada por diferentes colectivos para celebrar el Día de la Tierra en Plasencia, que lo escuché hablar de la Red Terrae (http://www.tierrasagroecologicas.es ), una iniciativa que propone un banco de tierras para poner en contacto a agricultores y terrenos logrando establecer una soberanía alimentaria y dando cauce laboral a personas que debido a la carencia de terrenos no pueden acceder a un nicho de empleo que los hace felices.