Este sábado, Alicante despedía a sus queridos franciscanos, que han estado presentes en la ciudad los últimos seis siglos. Pero ya no hay suficientes frailes como para mantener esta casa abierta. Solo este año han tenido que cerrar ya cinco. Los fieles se han volcado con ellos en una misa "muy hermosa" con la Iglesia llena, hasta en las capillas.
Dejan Alicante pero esperan que solo sea un hasta luego. Además, los franciscanos sí mantienen el colegio de San Antonio, del que se ocupará un religioso que se queda en la provincia encargado de los centros educativos. Y también se queda la Tercer Orden Franciscana, de seglares.
En la despedida, que se celebró con una Santa Misa en la parroquia de San Antonio, estuvieron presentes no solo los parroquianos sino mucha gente de otras parroquias alicantinas. Abundante fue la representación de fieles de San Agustín, de donde procede el nuevo párroco, diocesano. En representación de la diócesis estuvo el vicario general, don Francisco Conesa. El obispo, que estaba fuera de la ciudad, no pudo asistir a esta fiesta de despedida. Sí se reunió antes, recién nombrado, con el provincial de los Franciscanos.
"Oh, cuán triste y cuán aflicta se vio la Madre bendita, de tantos tormentos llena! Cuando triste contemplaba y dolorosa miraba del Hijo amado la pena." La Virgen de pie, a la derecha de Cristo Crucificado; Juan, a la izquierda, tema del arte cristiano