Enrique, que cumplirá 28 años la semana próxima, llegó ayer a Campo Bastión para comenzar una misión temporal como piloto de combate en un helicóptero
El príncipe Enrique de Inglaterra, tercero en el orden de sucesión al trono británico, acaba de iniciar una misión militar en Afganistán cuando todavía colean los titulares de prensa por la fiesta de este verano en un hotel de Las Vegas, en el que fue fotografiado desnudo junto a numerosas jóvenes.
Enrique, que cumplirá 28 años la semana próxima, llegó ayer a Campo Bastión, en la provincia de Helmand (sur de Afganistán), para comenzar una misión temporal como piloto de combate en un helicóptero Apache. Durará cuatro meses y será la segunda para él en este país. La primera tuvo lugar en el 2007 y fue mantenida en secreto hasta que la prensa extranjera la reveló, lo que se tradujo, por razones de seguridad, en la repatriación inmediata del príncipe al cabo de diez semanas, en marzo del 2008.
La semana comenzará de la misma forma que los últimos días. La inestabilidad seguirá en la región con nubes de desarrollo que se formarán a lo largo del día. Volverán a crecer nubes de desarrollo, sobre todo en los entornos de sierra del norte, centro y sur de la región.
Hay quien habla del síndrome de Robinson (Crusoe, por supuesto). Síndrome que se ha agudizado en España con la incorporación a nuestra estructura política y anímica, de las Autonomías. El síndrome de marras, podría resumirse en una frase clásica; “mirarse el ombligo”. Vivimos como en una isla, culturalmente aislados, podemos saberlo casi todo de nuestro entorno, pero desconocemos casi absolutamente todo del vecino.
Les confieso que hasta el pasado 21 de abril no sabía nada de él, ni de su pueblo, ni de su partido político . Fue en la Fiesta organizada por diferentes colectivos para celebrar el Día de la Tierra en Plasencia, que lo escuché hablar de la Red Terrae (http://www.tierrasagroecologicas.es ), una iniciativa que propone un banco de tierras para poner en contacto a agricultores y terrenos logrando establecer una soberanía alimentaria y dando cauce laboral a personas que debido a la carencia de terrenos no pueden acceder a un nicho de empleo que los hace felices.