Martes, 11 septiembre 2012

EL LÍQUIDO DI-VINO

Marcar como favorita Enviar por email
Carmelo Arribas Pérez

Cuenta la Bíblia, que Noé harto de tanta agua como la que le cayó sobre el Arca, en el Diluvio Universal, durante cuarenta días y cuarenta noches, (cualquiera que conozca el lenguaje bíblico sabe que quiere decir-durante mucho tiempo y seguido, sin parar-), lo primero que hizo nada más pisar tierra fue plantar una viña, hacer vino y cogerse una cogorza de las que marcan época.

[Img #21427]

( Gen.3,20) “Noé labró la tierra y plantó una viña. Bebió del vino, se embriagó y quedó desnudo en medio de la tienda. Vio Cam, padre de Canaan, la desnudez de su padre y avisó a sus dos hermanos (que lo taparon)…Cuando despertó Noé de su embriaguez y supo lo que había hecho con él su hijo menor” Se cogió un repunte de categoría y lo maldijo.

“¡Maldito sea Canaan. Siervo de siervos sea para sus hermanos”.

Y no fue el único en cogerla. La historia y la literatura están llenas de relatos de borracheras gloriosas, la mayoría con consecuencias poco agradables para los protagonistas,  y es que  el mal beber tiene sus consecuencias.

[Img #21428]

El vino ha acompañado siempre al hombre, posiblemente desde sus primeros  pasos sobre la Tierra, constituyendo además un vínculo con el que  unirse con la divinidad. Según algunos antropólogos serios:[1]  “El ser humano se volvió sedentario para fabricar cerveza y emborracharse. Esta es la versión de los hechos que defiende el biólogo e historiador alemán Josef H. Reichholf, de la Universidad Técnica de Múnich. En su libro “Por qué los hombres se volvieron sedentarios”, el catedrático califica la teoría clásica como «totalmente errónea», ya que «el cultivo de plantas no trajo consigo ninguna ventaja sobresaliente para la supervivencia»  la humanidad siempre ha sentido la necesidad de alcanzar estados de embriaguez con drogas naturales que «transmiten la sensación de trascendencia, de abandono del propio cuerpo». La cerveza habría servido, según la teoría del muniqués, para fomentar el sentido de unidad entre los miembros de la comunidad, mientras los cazadores aportaban el alimento. La fermentación de los alimentos tampoco se aprendió de forma espontánea: «La humanidad ya conocía esta técnica, empleada anteriormente para fermentar la uva y obtener vino de ella».    

[Img #21429]

O sea que casi le da la razón a la Biblia, y podríamos leer entrelíneas que el motivo de la cogorza, que el escritor bíblico afirma que  cogió Noé, no fue en el fondo sino  un intento de establecer ese lazo de unión que le ponía en contacto con Dios. Y es  el Catolicismo, precisamente,  la religión, en la que  tal bebida adquiere las mayores connotaciones, porque no solo sirve para convertirse en la línea telefónica que nos pone en comunicación con los dioses, sino que se convierte en la misma sangre de  Dios. Aunque si hemos de seguir con el simbolismo Bíblico, la sangre, es donde se encuentra el espíritu, tanto en el mundo animal como humano. Para el judío, tomar sangre animal era como tomar su alma, lo que repugnaba a su sensibilidad y modo de concebir la vida. (Gen. 9,4)[2] “…Sólo dejareis de comer la carne con su alma, es decir, con su sangre, y os prometo reclamar vuestra propia sangre, la reclamaré a todo animal y al hombre; a todos y a cada uno reclamaré el alma humana”.

Todavía en los mataderos de grandes ciudades como Madrid, con comunidades judías importantes, hay un apartado en los mismos en donde se sacrifican los animales de modo ritual, sin que tengan sangre,  para que la carne sea Kosher, y ciertos grupos religiosos como los Testigos de Jehová, siguen esta recomendación de no tomar sangre, lo que implica el no darla  ni recibirla  de donantes, en caso de operaciones quirúrgicas, ya que, esta actuación entra en la consideración simbólica del comer sangre.

BORRACHERAS ILUSTRES

[Img #21433]

La historia y la literatura, está llena de referencias sobre el cuidado que hay que tener con el vino. Desde el propio Noé, que borracho se desnuda y comienza hacer tonterías, y que al verlo a su hijo Cam, se troncha de risa y va a avisar a sus hermanos para que compartan el jolgorio con él, lo que no les hace ni puñetera gracia, hasta, siguiendo con la historia Bíblica, el relato de Judit y Holofernes, una de las escenas más representadas por nuestros pintores clásicos, ya sea como “aviso a navegantes”, para indicarles que no te puedes fiar de las mujeres porque cuando te descuidas te han cortado el gaznate, o como los cuadros de algunas pintoras como,  Artemisa Gentileschi, del s.XVI, que habiendo sido violada por su profesor de perspectiva, y tenido la “ocurrencia” de denunciarlo a los tribunales, estos le hicieron pasar toda clase de humillaciones, sin que finalmente el culpable fuera castigado, y ante esto, ella se venga, de alguna manera, pintando la escena con una evidente satisfacción en el rostro de la heroína judía.[3] (Judit, 12,19 y 13,1)  “Holofernes que se hallaba bajo el influjo de su encanto, bebió vino, tan copiosamente como jamás había bebido en todos los días de su vida. …Quedaron en la tienda tan sólo Judit y Holofernes, desplomado sobre su lecho y rezumando vino… Avanzó (Judit)  después hasta la columna  del lecho que estaba junto a la cabeza de Holofernes, tomó de allí su cimitarra, y acercándose al lecho, agarró la cabeza de Holofernes por los cabellos…y con todas sus fuerzas, descargó dos golpes sobre el cuello y le cortó la cabeza”.

[Img #21435]

No sólo sería Holofernes el que pagaría con terribles consecuencias su borrachera, Homero nos cuenta en su Odisea, cómo Ulises le quita el ojo al Cíclope, al que seguramente le habrían dado vino cargado con opio. El mismo que los legionarios llevaban en sus cantimploras, la “posca”[4], un vino posiblemente avinagrado, porque carentes de métodos para estabilizarlos, los vinos hasta fechas recientes, aguantaban poco, por lo que los mezclaban con agua y seguramente le disolvían opio u otras sustancias, que les harían más soportables las marchas o el dolor de las heridas del combate. El mismo que les acercaban a la boca, empapado en una esponja a los condenados a crucifixión, para aminorar sus sufrimientos y que nos relatan los evangelios, que le dieron a Jesucristo en la cruz (Luc.23,36) “Y acercándose le ofrecían vinagre”.(Mat.15,23) “Le daban vino con mirra, pero Él no lo tomó”.

[Img #21430]

Porque este era uno de los grandes problemas de vino hasta fechas recientes, su inestabilidad, ya que se convertía con facilidad en vinagre, por lo que solía recebarse con agua, y esta costumbre dio paso a uno de los medicamentos más utilizados desde la antigüedad, hasta finales del siglo XIX, y al que acompañaba una aureola mítica rozando lo milagroso, la Triaca, considerada el antídoto universal, muy útil en unas épocas en las que los venenos eran muy habituales a la hora de deshacerse de un rey, un emperador, o simplemente alguien que no nos caía bien, sin que fuera posible identificar fácilmente al envenenador.

Dicen que Mitrídates VI Eupator (132-63 a.C), rey del Ponto (región situada al norte de la actual Turquía, junto al Mar Negro) experimentaba con esclavos los efectos de los venenos y los antídotos, costumbre que todavía mantendrían algunos personajes conocidos, siglos más tarde, como  Nerón, que disponía de un médico, Andrómaco, que le preparaba antídotos y de una experta en brebajes venenosos, la anciana Locusta, que había sido la responsable del envenenamiento de su padre adoptivo. Mitrídates fue el inventor de esta pócima,  a la que Andrómaco le añadiría en el S. I d.C. carne de víbora. La versión dada por Dioscórides, dice que tal pócima surgió cuando tras echarle, unos segadores,  vino y agua a una cuba, se dieron cuenta de que había unas víboras muertas en el fondo de esta. Ellos no se atrevieron a beberlo no fuera que mueran envenenados, pero se lo dieron a un leproso, pensando que de esta manera moriría antes y se ahorraría sufrimientos, sin embargo se le cerraron las llagas y la piel se volvió normal. A este brebaje se le fueron añadiendo ingredientes hasta llegar a tener un centenar en la Edad Media, algunos botes en los que se vertía, tenían hasta cerraduras  secretas, sólo conocidas por sus amos para que nadie nada más que ellos las utilizara, aunque el vino era la base principal de la fórmula.

 

LA BEBIDA DEL CIELO

[Img #21432]

Los mosaicos como el de la “Vendimia” con tres hombres  pisando uvas, de la Casa del Anfiteatro  de Mérida, o el de Baco de Annius Bonius del  Museo Romano de Mérida, el de Baco del S.V, robado en fechas recientes,  de la villa romana de Santa Cruz, en la localidad burgalesa de Baños de Valdearados (419 habitantes): "Es una obra con dos escenas superpuestas: el cortejo del dios Baco y su regreso victorioso de India en un carro tirado por panteras". Una composición así "solo se encuentra en otros dos mosaicos en Córdoba e Israel", se afirmaba del mismo. Aunque el grandioso Mosaico, de unos 300 metros cuadrados, posiblemente de la primera mitad del S. IV, encontrado en Noheda un pequeño pueblo de la provincia de Cuenca, nos muestra  también un cortejo báquico, en el que un personaje va cubierto con una piel de leopardo. Cierto es que el cristianismo destrona al dios Baco, ese que pinta Velázquez en el cuadro de “Los borrachos”, o más finamente llamado “El triunfo de Baco”,  pero en el lugar del dios, y como sustitutos,  aporta una legión de santos protectores de la vid y del vino: San Roque, San Morando, San Kilian, San Urbano, San Vicente Mártir, San Goar y posiblemente un gran número más, que consagrarían ese nexo de unión de los bebedores entre lo espiritual y lo material.

Y siguiendo  con el entorno cultural del vino, no puedo dejar pasar, sin citarlo, al precioso  y menudo Kilix ático encontrado en Medellín, (Badajoz) firmado por Euchiros, expuesto en el Museo Arqueológico de Madrid. Todo esto, nos va hablando en el caminar de la humanidad por los siglos, de ese lazo con la divinidad constituido por ese líquido humano-divino que se extrae de la uva.

A este sentido casi divino que le otorga  la civilización occidental, no es ajeno ni tan siquiera el Corán. [5]( Sura 5,90-91) ¡Creyentes¡ El vino, el…no son sino abominación y obra del Demonio. ¡Evitadlo pues¡ …el  Demonio quiere sólo crear hostilidad y odio entre vosotros valiéndose del vino” Varios son los motivos  que se alegan para haberle hecho  llegar a esta conclusión, pero resulta llamativo , que prometa para el creyente este placer del vino abundante,  para cuando tras su muerte alcance el Paraíso:( Sura 47, 15). “Imagen del Jardín prometido a quienes temen a Alá: habrá en él arroyos de agua incorruptible, arroyos de leche de gusto inalterable, arroyos de vino, delicia de bebedores”

Quizás sea curioso consignar que en España con la caída del Imperio romano en el 476 d. C y la llegada de los bárbaros, casi llegó a desaparecer el cultivo de la vid, que se mantuvo gracias a los monjes, por  el sentido del vino, como sangre de Cristo en la consagración de las especies, sin embargo con la llegada de los musulmanes y pese a las prohibiciones coránicas, el viñedo incrementó grandemente el número de hectáreas cultivadas.

El nuevo Testamento entre otros pasajes, nos trae el de las Bodas de Caná  a las que está invitado Jesucristo, que acaba convirtiendo el agua en vino. No será el único milagro que se produzca con esta bebida. S. Millán, que pugnó con Santiago Apóstol por el patronazgo de España, y que también apareció montado en un caballo blanco dando mandobles con su espada contra los musulmanes, también convirtió unos cuartillos  de vino en arrobas  para dar a beber a una multitud sedienta, que agradecería la calidad del vino de la Rioja, antes de instaurarse su Denominación de origen.

Pero el gran milagro de esta bebida era aquel, por el que, en aquellas épocas del Medioevo que algunos llamaron Edad oscura, los más devotos bebedores de dicho líquido, que no bebían agua  se veían preservados de las epidemias de cólera que arrasaban casi poblaciones enteras, ya que al estar contaminada era  portadora de dichas  pestilencias.

Pero retomando su sentido simbólico, no puede dejarse  atrás las columnas del Museo Visigodo de Mérida, cargadas de un simbolismo que pretendía dejar clara la ortodoxia Católica Trinitaria frente el Arrianismo imperante, propiciado por los reyes godos.

 

[Img #21434]

La ya desaparecida peseta franquista, llevaba como sobrenombre “la rubia”, cualquiera identificaba esta denominación con su color, pero su nombre era sólo una continuación del de  la  republicana, en la que sí había “una rubia”. Tal  moneda en los años treinta era conocida como “ la perdición de los hombres”, porque tenía toda una serie de elementos como; dinero, una mujer hermosa y un racimo de uvas, que constituían todo un compendio, que cosas que podían llevarle a la perdición; haciéndose, tal denominación, eco del refranero, que algunos consideran que es resultado de la sabiduría popular sin adulterar, que dice: “la mujer y el vino, sacan al hombre de tino”. Pero todavía es más tremenda la frase Bíblica de Ecclesiastés: “Vinum et mulieres apostatare faciunt sapientes”, lo que traducido para aquellos que no son de letras, significa: “El vino y las mujeres hacen apostatar a los sabios”.  Motivo por el cual todas esas asociaciones laicas, que proponen la apostasía a sus miembros, deberían tener un buen vaso de vino a mano para los socios, que sin necesidad de recurrir a difíciles argumentos filosóficos, acabarían apostatando del modo más agradable.

Quizás por todo eso anterior, (menos por lo de apostatar)  una ministra del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, titular de sanidad, por más señas, no tuvo mejor idea que insinuar que había que poner trabas, y freír a impuestos el consumo del vino, supongo que por sus efectos nocivos para la salud. Quizás debería haber leído, antes de que tan luminosa idea pasara por su cabeza, lo que escribió sobre el mismo, el poco sospechoso doctor Fleming, inventor de la penicilina: “la penicilina puede curar a los hombres, pero lo que verdaderamente les procura el bienestar, es el vino”. Menos mal que esta vez estuvo acertado el Presidente, ¡hasta ahí podíamos llegar¡ y la destituyó, aunque para desgracia de los españoles la colocó en Administraciones Públicas  y no hay nada más que ver los resultados, que estamos sufriendo, a los que se les podía aplicar justamente aquel dicho Bíblico y que aunque de modo tangencial hace referencia al tema. ( Ez. 18, 2) “Nuestros padres comieron las uvas verdes y a nosotros nos ha dado la dentera” (Lo que traducido sería; Su política económica fue terrible y nosotros estamos pagando las consecuencias).  

Mal hacen los torturadores en castigar físicamente a los torturados para que les digan la verdad, cuando si es cierto lo del dicho latino “in vino veritas” “en el vino está la verdad”, bastaría con hacerles beber un buen trago de vino a los detenidos, para que, si no por la borrachera, al menos por el agradecimiento a tan buen trato, acabaran “cantando”. Pero si en algún sitio ha sido mejor tratado dicho licor  ha sido en los conventos, los monjes han sido los verdaderos artífices de las calidades vinícolas, o manipulaciones  en su fermentación que llevarían al monje Dom Perignon a finales del S.XVII, a conseguir el champán. Los relieves de monjes borrachos, como el existente en un sepulcro en San Pedro de Osma (Soria) o la historia que nos cuentan las “Vitas de los Santos  Padres emeritenses”; [6] “ Mientras la comunidad monástica se dedicaba  a las alabanzas divinas y vivía según la regla en el temor de Dios, un monje, apartándose de estas prácticas y dándose inexplicablemente a la intemperancia y a la embriaguez, se entregaba a la perdición…luego arrebatando furtivamente manjares varios y vasijas de vino, de las llamadas cueros y botas las llevaba y escondía en lo más apartado del huerto…Entonces ahíto de tanta alimento y beodo por tan desmesurada bebida, se tendía boca arriba …Cuando muy pesado el vientre se descaecía[7] y no podía comer, le invadía el sueño, quedando dormido”. Dan fe de que para algunos ese enlace del vino con Dios se estrechaba  a veces demasiado.

[Img #21431]

Muchos son los tratados que se han hecho  sobre el vino y cualquiera puede encontrarlos sin necesidad de acudir a una librería especializada. Y mucho, lo que se ha avanzado en el tratamiento del fruto fermentado de la vid. Ya no hace falta “ dársela con queso”, como hacían los bodegueros manchegos a los compradores de vino, a los que invitaban, para acompañar los caldos, que iban a adquirir, a tomar queso de oveja, con  lo que se disimulaban en el paladar los posibles fallos. Grandes extensiones de viñedos en la Mancha o Extremadura, constituían la base, hasta fechas relativamente frecuentes de los vinos embotellados en otras zonas, con más renombre, y últimamente ya comercializan ellos mismos, con éxito,  sus propias marcas. Pero sin que existieran las Denominaciones de Origen, ya en 1533, Manuel Rodríguez Rodríguez,  daba un repaso  los vinos de casi todas las regiones españoles que se producían en esos momentos, como relata, en versos de mejorable calidad, en el libro: “Coplas hechas por Alonso de Toro sobre la abundancia de vino que Dios ha dado en el año XXXI y en el año XXXII”. Y que comienza de la siguiente manera:

Yo señor, ahora he venido

De, Cariñena y Longares,

Y en todos los lugares

Mucho vino se ha cogido.

Y al referirse a Extremadura, cita algunas zonas, que en la actualidad han sido desplazas en su importancia, por las amplias extensiones de Tierra de Barros.

“En toda la tierra de Gata,

En la Torre y Robledillo,

No sabéis cómo abarata,

A maravedí, el cuartillo.”

Pero incluso un devoto de este regalo de los dioses, reconoce que ya hora  de acabar y nada mejor, para hacerlo,  que repetir las palabras de aquel gran sabio que fue el profesor Grande Covián. “Ser abstemio sin causa no tiene sentido”. Tras lo cual,  sólo pido para mí lo que ya solicitó para él,  en el s. XIII, Gonzalo de Berceo;

“Quiero fer una prosa en román paladino.
en qual suele el pueblo fablar a su vecino.
ca non so tan letrado por fer otro latino,
bien valdrá, como creo. Un vaso de bon vino”  

 

Carmelo Arribas Pérez

 

 

 

 

 



[1] Periódico ABC. Miércoles, 10-09-08.El ser humano se volvió sedentario para fabricar cerveza y emborracharse.

 

[2] Bíblia de Jerusalén. Pag.22.Edición. 1975.Ed. Desclee de Brouver. Bilbao.

[3] Bíblia de Jerusalén. Pag.560.Edición. 1975.Ed. Desclee de Brouver. Bilbao.

 

[4] Se cree que la bebida recibe su nombre de la mezcla del latín: poto (beber) o del griego epoxos (picante) De la misma forma "oxos" en griego significa vinagre. Es muy posible que fuese una bebida medicinal en la época griega. La bebida de vino de gran calidad mezclado con agua era signo de indisciplina, de esta forma describe Apiano que las tropas de Luculo en la conquista de Hispania se aprovisionaron de esta bebida.(Wikipedia)

 

[5] El Corán Edición Julio Cortés.Pag.189. Editora Nacional

[6] Camacho Macías ,Aquilino. El Libro de las vidas de los santos padres de Mérida. Pág.89. Mérida 1988.

[7] Desfallecía.

Acceda para dejar un comentario como usuario registrado
¡Deje su comentario!
DigitalExtremadura.com | Última Hora, Actualidad de Extremadura • Términos de usoPolítica de PrivacidadDONDE ESTAMOS
© 2014 • Todos los derechos reservados.
POWERED BY FOLIOePRESS