Amaneciamos con cielos cubiertos tras un pequeño chubasco durante la madrugada que dejaba 0,2 mm, ya a lo largo de la mañana los cielos se han ido despejando quedando tan solo algunos cirrus sin importancia, apareciendo esta tarde otra vez las nubes (altocumulus y cumulus humilis) aunque sin llegar a cubrir los cielos, temperaturas en ascenso con una mínima de 15,2ºC, mientras que la máxima ha llegado a los 31,5ºC.Se alejan los efectos de la borrasca y aunque de momento no parece que el anticiclón vaya a volver a instalarse sobre la Península, las altas presiones ganarán algo de terreno en las próximas 24-48 horas.
La semana comenzará de la misma forma que los últimos días. La inestabilidad seguirá en la región con nubes de desarrollo que se formarán a lo largo del día. Volverán a crecer nubes de desarrollo, sobre todo en los entornos de sierra del norte, centro y sur de la región.
Hay quien habla del síndrome de Robinson (Crusoe, por supuesto). Síndrome que se ha agudizado en España con la incorporación a nuestra estructura política y anímica, de las Autonomías. El síndrome de marras, podría resumirse en una frase clásica; “mirarse el ombligo”. Vivimos como en una isla, culturalmente aislados, podemos saberlo casi todo de nuestro entorno, pero desconocemos casi absolutamente todo del vecino.
Les confieso que hasta el pasado 21 de abril no sabía nada de él, ni de su pueblo, ni de su partido político . Fue en la Fiesta organizada por diferentes colectivos para celebrar el Día de la Tierra en Plasencia, que lo escuché hablar de la Red Terrae (http://www.tierrasagroecologicas.es ), una iniciativa que propone un banco de tierras para poner en contacto a agricultores y terrenos logrando establecer una soberanía alimentaria y dando cauce laboral a personas que debido a la carencia de terrenos no pueden acceder a un nicho de empleo que los hace felices.