Sábado, 6 octubre 2012
En Vanitatis, los hermanos Solá

Interponen una demanda de paternidad contra el rey Juan Carlos

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Los nombres de Albert Solá y el de Ingrid Sartiau saltaron a las páginas de diversas publicaciones hace unos meses cuando aseguraron a Vanitatis que ambos eran hijos ilegítimos de don Juan Carlos y reclamaban su paternidad. Una prueba de ADN demostraba la consanguinidad de los dos, probaba que eran hermanos, algo que desconocían hasta entonces.

 Los dos, desconocidos entre sí hasta las pruebas, decidieron unirse para reclamar la paternidad al rey. Dieron de plazo a Casa Real hasta el 2 de octubre para conseguir que el monarca se sometiese a unas pruebas de paternidad. Una vez cumplido ese plazo, Albert Solá y Sartiau han interpuesto una demanda ante el Juzgado de Familia de Madrid este fin de semana."La demanda ya está puesta. La pusimos el viernes a las doce menos cuarto" , ha asegurado Solá a Vanitatis.

“La demanda es por filiación de paternidad”, afirma. Según él, el Rey estaba enterado de se iba a interponer  la demanda. “Mi abogado, Jaume Paralós, mandó un burofax a Casa Real la semana pasada, y lo recibió el rey personalmente antes de irse a Cataluña para encontrarse con el presidente de la Generalitat”, afirma. El reclamo ante los tribunales no se ha producido antes porque “se pretendía llegar a un arreglo amistoso si el rey no quería que se le llegase a demandar”.  

Solá también asegura que, a pesar de todo, don Juan Carlos “no hará nada en contra mía ni de mi hermana. Eso quiero dejarlo claro”.  “Cuando vaya subiendo la presión sobre él esto tendrá que salir a la luz”, afirma. Añade que “hay fuerzas políticas que han intervenido en lo mío. Me han llamado políticos poco favorables a la monarquía”.

Ingrid Sartiau, que hace tan solo unos meses descubría que era hermana de Solá, lo está “pasando mal. Ella lleva poco con el tema del rey. Hace poco que se enteró de esto. Yo, sin embargo, me enseñé hace años. Todo esto es nuevo para ella”. Solá también tiene claro que el juez que llevará el caso (nombre que se conocerá dentro de unas semanas) “señalará igualmente con el dedo al rey se haga la prueba o no. Si tú no te haces la prueba es que tienes miedo porque sabes que daría positivo”.

Pese a todo sabe que el rey “no se hará la prueba. Lo que hará será dejar correr el tiempo…o quizá haya una sorpresa y haya un comunicado. No lo sé”, afirma Solá que, según las leyes de sucesión, sería el verdadero primogénito del rey.

Un reclamo de paternidad que viene de lejos

Los dos hermanos se conocieron el pasado mes de junio en Gerona después de hablar durante un tiempo a través de internet. Tras hacerse unas pruebas de ADN que demostraban que eran hermanosdecidieron reclamar la paternidad del rey don Juan Carlos.

Desde los años 90, Albert , catalán de 56 años, viene reclamando su relación filial con él. A mediados de los años cincuenta, el por aquel entonces príncipe Juan Carlos, hizo un viaje desde la academia militar de Zaragoza, donde se encontraba estudiando, a Barcelona. Allí, según narró Solá a Vanitatis hace unos meses, habría conocido a María Bach Ramon, hija de una familia de conocidos banqueros de la ciudad, que daría a luz a Albert en 1956. 

Tras el parto, unas enfermeras de la Maternidad de Barcelona arrebataron el niño a María Bach y lo llevaron a Ibiza, lugar en el que estuvo hasta 1961. Pasada su estancia en la isla balear, regresó a Barcelona y en 1964 fue adoptado por la familia Solà Jiménez, de Sant Climent de Peralta. Al empezar a investigar sobre su familia biológica, Albert descubrió en unos documentos que aparecía la expresión “chupete verde”, una acotación que, según algunos historiadores consultados por él, hace referencia a los bebés de sangre real. 

Por su parte, Ingrid Sartiau reside en Gante y tiene 46 años. Su madre le comunicó la identidad de su progenitor mientras veía la televisión según narró ella misma a Vanitatis. La joven sostiene que su madre, Liliane Sartiau, conoció al monarca en 1956, en Francia. La pareja se reencontró en 1966, en una feria en Luxemburgo, y nueve meses más tarde nació la pequeña Ingrid.

Pese a descubrir hace años el nombre de su supuesto padre, empezó a indagar su ascendencia hace solo unos meses. Convencida de su relación con el monarca, buscó información sobre los Borbón. Casualmente, buceando en internet encontró a una persona en su misma situación: Albert Solà. Ahora los dos se han unido en una demanda de paternidad que llevaban planeando desde hace meses.


Vía Vanitatis/Jose Madrid

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