Bruselas ha frenado la integración de Liberbank con Ibercaja y Caja3. Según fuentes financieras, el proyecto, a juicio de las autoridades europeas, es inviable, ya que las ayudas que requiere son cuantiosas y ya que las tres entidades en solitario cuentan con déficit de capital, de acuerdo con el informe de Oliver Wyman.
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La UE está en contra de que se produzcan uniones de grupos con necesidades y apuesta por que los sanos se hagan cargo de los más débiles.
El rechazo oficial al proyecto todavía no se ha producido, pero fuentes de las entidades sostienen que su fusión está en el aire. De momento continúan con el plan, pero al mismo tiempo están enmarcados en el diseño de una hoja de ruta en solitario. Las condiciones comunitarias también han puesto en jaque la absorción de Caja 3 por parte de Ibercaja.
La integración de las tres entidades contemplaba en un principio ayudas públicas por un máximo de 2.500 millones de euros, con el objetivo de asumir unas provisiones por esta cuantía hasta finales de 2013, tiempo que concedían los decretos impulsados por Luis de Guindos. La idea era rebajar todo lo posible la factura pública.
Ahora los plazos marcados por el Memorándum de Entendimiento como consecuencia del rescate europeo al sector son otros, y el saneamiento total se debe culminar este mismo año, lo que complica la viabilidad del grupo resultante. Wyman determinó que este conglomerado necesita 2.203 millones de euros, cien más que por separado.
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Aún durante la jornada del martes seguiremos influenciados por la presencia de la bolsa de aire frío que nos afecta desde finales de la semana pasada. Poco a poco va perdiendo intensidad pero aún así le quedará energía suficiente como para generar nubes y algunos chubascos pero cada vez menos significativos.
Hay quien habla del síndrome de Robinson (Crusoe, por supuesto). Síndrome que se ha agudizado en España con la incorporación a nuestra estructura política y anímica, de las Autonomías. El síndrome de marras, podría resumirse en una frase clásica; “mirarse el ombligo”. Vivimos como en una isla, culturalmente aislados, podemos saberlo casi todo de nuestro entorno, pero desconocemos casi absolutamente todo del vecino.
Les confieso que hasta el pasado 21 de abril no sabía nada de él, ni de su pueblo, ni de su partido político . Fue en la Fiesta organizada por diferentes colectivos para celebrar el Día de la Tierra en Plasencia, que lo escuché hablar de la Red Terrae (http://www.tierrasagroecologicas.es ), una iniciativa que propone un banco de tierras para poner en contacto a agricultores y terrenos logrando establecer una soberanía alimentaria y dando cauce laboral a personas que debido a la carencia de terrenos no pueden acceder a un nicho de empleo que los hace felices.
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