El Diario Oficial de Extremadura ha publicado una resolución de la Consejería de Educación y Cultura por la que se resuelve la concesión de ayudas destinadas a las agrupaciones profesionales de teatro, música y danza de Extremadura para la realización de actuaciones o giras fuera de la comunidad autónoma.
Una vez examinadas por la Comisión de Valoración las solicitudes presentadas y teniendo en cuenta los criterios de valoración establecidos en el Decreto de la Consejería de Educación y Cultura de 18 de mayo de 2012, se han concedido ayudas a once empresas extremeñas por un importe total de 120.592,23 euros.
De esta forma, Acetre Folk Bilingüe, S.C. ha recibido ayuda para su espectáculo ‘Arquitecturas Rayanas’; Al Suroeste Teatro S.L. la obtiene para su obra ‘Naturaleza Rota’. Por su parte, David Pérez Hernando (Karlik Danza) las percibe para ‘Niña Frida’, ‘El otro teatro’, ‘Frágil’, ‘Maletas’ y ‘Princesas’; La compañía El NegritoS.L. la obtiene para su obra ‘Pasando revista’; y Entrearte Al-Badulaque S.L. ha obtenido ayudas para sus espectáculos ‘Tres en Caja (3NKJA)’, ‘Malaje’ y ‘Majaretas’.
Otra empresa cultural que ha logrado ayudas es Guirigay Teatro, S.L. para sus espectáculos ‘Un encuentro con Miguel Hernández’, ‘Camino del Paraíso’, ‘El Deleitoso y otras delicias’ y ‘El Satiricón’. Mientras, Jesús Dorado Fernández (Maggot Brain 2010) recibe ayudas para ‘Maggot Brain en Directo’ y ‘Presentación Land’.
José Fernando Delgado Prieto (Teatrapo) las recibe para los espectáculos ‘Bestiario’, ‘Drakomanía’, ‘Natura…Principio y fin’; Nuevo Manantial Folk, S.L. para ‘Cuando las calles cantan’ y ‘La estrella de Gredos’; la compañía de teatro Suripanta para ‘Torero’; y la compañía Teatro del Noctámbulo S.L. para ‘La decisión de John de Mike Barlett’.
La semana comenzará de la misma forma que los últimos días. La inestabilidad seguirá en la región con nubes de desarrollo que se formarán a lo largo del día. Volverán a crecer nubes de desarrollo, sobre todo en los entornos de sierra del norte, centro y sur de la región.
Hay quien habla del síndrome de Robinson (Crusoe, por supuesto). Síndrome que se ha agudizado en España con la incorporación a nuestra estructura política y anímica, de las Autonomías. El síndrome de marras, podría resumirse en una frase clásica; “mirarse el ombligo”. Vivimos como en una isla, culturalmente aislados, podemos saberlo casi todo de nuestro entorno, pero desconocemos casi absolutamente todo del vecino.
Les confieso que hasta el pasado 21 de abril no sabía nada de él, ni de su pueblo, ni de su partido político . Fue en la Fiesta organizada por diferentes colectivos para celebrar el Día de la Tierra en Plasencia, que lo escuché hablar de la Red Terrae (http://www.tierrasagroecologicas.es ), una iniciativa que propone un banco de tierras para poner en contacto a agricultores y terrenos logrando establecer una soberanía alimentaria y dando cauce laboral a personas que debido a la carencia de terrenos no pueden acceder a un nicho de empleo que los hace felices.