El ayuntamiento emeritense acata las sentencia judicial firme y procederá en breve a su ejecución abonando una gratificación por servicios extraordinarios.
En relación a la información en la que se indica que el Ayuntamiento de Mérida ha sido condenado a pagar "íntegramente" las horas extraordinarias que realizó un grupo de funcionarios entre los días 12 de mayo y 29 de junio de 2009 indicar que este Ayuntamiento acata, como no puede ser de otra forma, las sentencias judiciales firmes y procederá en breve a su ejecución abonando una gratificación por servicios extraordinarios.
El que se acate el contenido de la sentencia no implica el que se compartan sus conclusiones ya que no parece que en estos tiempos de crisis por los que estamos pasando se pueda obligar a indemnizar a unos trabajadores con cantidades de hasta 6.000€ por hacer horas extraordinarias durante un mes y medio.
En una Nota informativa envaida a DEX, se refleja que la voluntad del Ayuntamiento siempre fue cumplir con la Ley, entendiendo que era de justicia el que una parte de las horas extraordinarias se les abonara en tiempo de descanso y otra económicamente, de hecho al mes siguiente se abonó a cada uno una gratificación superior a 1.000€ al tiempo que se establecían tiempos de descanso que en todos los casos eran de varias semanas.
A pesar de ello, concluye la nota del consistorio emeritense, los trabajadores interpusieron el contencioso en demanda de cobrar la integridad en dinero, aún siendo conscientes de la situación económica por la que pasa el Ayuntamiento. Por lo que a criterio delAyuntamiento ha habido un evidente abuso de confianza y de la buena fe.
El fallecimiento de Pitina Sandoval, la mujer del presidente del Real Madrid, ha sido una tragedia terrible para su familia y también para todos los amigos y conocidos que no daban crédito a la noticia. Aparentemente, su salud era inmejorable después de haber superado el cáncer que padeció hace unos años. Ella misma lo decía hace unos meses, en una de las tertulias de su tienda taller Don Bolillo, donde mujeres de todo tipo y condición reciben clases de costura, a razón de 90 euros al mes.