
Hoy
quiero dirigirme a los profesionales que luchan contra los incendios en
cualquier parte. A las familias de los dos que han muerto en Galicia o
de los tres que lo han hecho en Portugal. Sigo cada día su trabajo
desde la cercanía y distancia de mi cargo, las incidencias, su
capacidad de reacción y su profesionalidad. Y me siento enormemente
orgulloso de ellos. Toman cada día difíciles decisiones. "Actuamos, lo
hacemos así, lo hacemos allí o aquí, evacuamos o no, el viento estará o
no..."
Anoche , mientras paseaba con María Luisa por las
calles de mi querido pueblo en fiestas y en medio de tanta gente que
tenía un momento de alegría colectiva, me acordé mucho de ellos. El
móvil te contaba que estaban trabajando duro a esa hora en cualquier
parte de Extremadura.
Y que en Portugal sepan siempre que pueden contar con nosotros. Así se lo hice saber estos días al Ministro responsable.
Gracias, una vez más.