Mario García Torres (Monclova, México, 1975) ha comenzado en Malpartida de Cáceres y en el Museo Vostell Malpartida la fase de investigación de un proyecto artístico que desarrollará hasta el 14 de febrero, fecha en la que será presentado al público, y que tiene en las rutas de trashumancia y en la llegada de Wolf Vostell a la localidad sus dos puntos de partida.
Tras esta primera estancia entre los vecinos malpartideños y la experiencia vostelliana en Los Barruecos, el artista completará el trabajo de campo durante dos semanas de los meses de enero y febrero de 2013, en fechas aún por determinar.
La presencia de este artista mexicano en Malpartida de Cáceres y el trabajo resultante de su investigación es posible gracias al Programa de Residencias de Artistas en el Medio Rural 2012 de Campo Adentro, un proyecto sobre arte, agriculturas y medio rural que surgió en 2010, por iniciativa del artista Fernando García Dory, para abrir un espacio de encuentro, debate y propuestas entre agricultores, intelectuales, agentes del desarrollo rural, gobernantes, comisarios, artistas y críticos de arte.
Campo Adentro se desarrolla en cuatro fases. La primera consistió en una Conferencia Internacional que tuvo lugar en el Museo Reina Sofía en octubre de 2010 y en la que se definieron los planteamientos y objetivos del proyecto.
Durante la segunda fase, mediante un programa de residencias artísticas actualmente en curso, se busca contrastar en la práctica los planteamientos expresados durante el simposio.
Y la tercera y la cuarta fases consistirán en una exposición de los proyectos desarrollados durante las residencias, que acogerá Matadero Madrid en febrero de 2013, y una publicación. Todo con el objetivo de experimentar en torno a las relaciones campo-ciudad, cultura y territorio.
Mediante su trabajo, Mario García Torres se dedica a investigar episodios olvidados de la historia del arte conceptual y los recupera justo en el punto en que fueron abandonados. Su interés no reside únicamente en reconstruir incidentes más o menos oscuros, sino en operaciones por las que se recuerdan y mitifican narraciones aún no solidificadas, canonizadas, clasificadas y codificadas por la historia.
Su propuesta para Malpartida de Cáceres atiende a la compleja y rica historia de la zona y parte de la memoria de dos hechos muy concretos: por un lado, el legado de la trashumancia y las iniciativas de autoorganización rural; y, por otro, la llegada del artista alemán Wolf Vostell a esta localidad extremeña en los años setenta del siglo XX.
El desarrollo de esta nueva producción de Mario García Torres cuenta con el apoyo del Museo Vostell Malpartida y la colaboración del ayuntamiento del municipio, además de la implicación personal de Mercedes Guardado de Vostell.