Lo
vengo diciendo hace tiempo. Me preocupa lo que puedan decir los
nacionalistas o independentistas, pero son pocos. Lo que de verdad
empieza a ser grave es lo que opinan otros que sin serlo hacen un
discurso excluyente parecido. Y esos pueden ser algunos más. Ha pedido
disculpas. Pero es que esa afirmación no es la consecuencia de un acto
reflejo, sino de una manera de pensar. Mañana saldrá criticando lo
excluyente de otros que en sus territorios defienden una lengua,
mientras él defiende el acento andaluz como condición que inhabilita en
Madrid. Como dicen mis hijos, "es la pinza, papá, la pinza que se le ha ido". Según algunos, es solamente una anécdota...
Guillermo Fernández Vara