El alcalde, Ángel Calle, mantuvo hace días una reunión con los responsables del centro en Mérida para conocer de primera mano los motivos del posible cierre del Centro de Refugiados. Tras ser informado de la noticia, Ángel Calle lamentó la situación por la que atraviesa CEAR y sus consecuencias con el Centro que mantienen en la ciudad, única referencia regional en atención a refugiados.
Tras las informaciones aparecidas los últimos días sobre el cierre del centro que la organización CEAR tiene en la ciudad, el Ayuntamiento de Mérida informa que ha tenido conocimiento del cierre a través de los trabajadores.
El alcalde, Ángel Calle, mantuvo hace días una reunión con los responsables del centro en Mérida para conocer de primera mano los motivos del posible cierre del Centro de Refugiados. Tras ser informado de la noticia, Ángel Calle lamentó la situación por la que atraviesa CEAR y sus consecuencias con el Centro que mantienen en la ciudad, única referencia regional en atención a refugiados.
A pesar del cierre, el Ayuntamiento aclara que seguirá manteniendo la Oficina Municipal de Atención e Información a los Inmigrantes. Un servicio público que supone la primera puerta de entrada de muchos inmigrantes en la ciudad. Esta oficina muestra los recursos que posee la ciudad en materia educativa, cultural, de empleo, servicios. Además ofrece apoyo jurídico al inmigrante y actúa como integradora, puesto que realiza una importante labor en la socialización del inmigrante, introduciéndole en el tejido de la ciudad y su derivación a los diferentes servicios municipales.
El Ayuntamiento quiere destacar que, en la medida de sus posibilidades, seguirá manteniendo y apostando por estos colectivos tan vulnerables. Reitera, igualmente, su disconformidad con este anunciado cierre y más teniendo en cuenta que el actual Equipo de Gobierno tiene firmado un convenio con CEAR para la atención a los inmigrantes y, a pesar de ello, CEAR, oficialmente no ha comunicado nada a este Ayuntamiento.
El fallecimiento de Pitina Sandoval, la mujer del presidente del Real Madrid, ha sido una tragedia terrible para su familia y también para todos los amigos y conocidos que no daban crédito a la noticia. Aparentemente, su salud era inmejorable después de haber superado el cáncer que padeció hace unos años. Ella misma lo decía hace unos meses, en una de las tertulias de su tienda taller Don Bolillo, donde mujeres de todo tipo y condición reciben clases de costura, a razón de 90 euros al mes.