Tengo una amiga, allende el Atlántico, que además de ser inmensa como persona es sublime como poeta. ¿Sabéis lo que me pasa con Amy?
Que cuando me sale uno de esos días que yo les llamo gilis, me engancho
a su youtube, y durante un ratito veo las imágenes con las que ilustra
su cadenciosa y sugerente voz mediante los poemas de su autoría que
tiene colgados en el portal y ¡ ya está ! me quedo nuevo y a seguirr,
que diría mi amigo Rafa.
Lo
mismo que yo me emociono con esta extraordinaria mujer, a la que tanto
estimo en el silencio y la distancia, os ofrezco una de sus joyas
poéticas, en la que rinde sutil y sensible homenaje a los surcos que
marcan la vida que no son otros que las líneas de nuestras manos...Yo
que tú no me perdería el vídeo...