Este tipo de instrumentos fueron reemplazados a partir de los años cuarenta de este siglo por los espectrofotómetros, que renovaron la popularidad de esta técnica. Estos instrumentos empleaban diversos métodos para la obtención de luz monocromática o, al menos, de un intervalo reducido de longitudes de onda.
El
Centro de Estudios Agrarios Extremeño (CEA) de la Consejería de
Agricultura y Desarrollo Rural, dentro de la propuesta cultural “La
pieza del mes”, expone durante septiembre en la sede de la Consejería
en Mérida un “colorímetro”.
Esta iniciativa, puesta en marcha por el CEA el pasado mes de febrero,
pretende dar a conocer el instrumental vinculado con la actividad
agropecuaria con el que se cuenta en la Comunidad Autónoma.
En esta ocasión se trata de un colorímetro, una pieza elaborada en
metal y cristal procedente del Servicio de Sanidad Vegetal de la
Consejería.
El horario de visita será de 8:30 a 14:30 horas de lunes a viernes,
hasta el día 30 de septiembre, en el pasillo central de la Consejería
de Agricultura y Desarrollo Rural (Avda. de Portugal, s/n).
¿Qué es un Colorímetro?
El colorímetro es un aparato basado en la ley de absorción de la luz habitualmente conocida como de "Lambert-Beer".
El método de análisis cuantitativo (método colorimétrico) está fundado
en la intensidad de las coloraciones o enturbiamiento de las
substancias naturales comparadas con las coloraciones o enturbiamientos
de substancias de composición conocidas y elegidas como tipo.
El ph es una de las propiedades químicas de los suelos más
determinantes, pues su valor condiciona su feracidad y el tipo de
cultivos que en cada suelo pueden darse.
Este tipo de instrumentos fueron reemplazados a partir de los años
cuarenta de este siglo por los espectrofotómetros, que renovaron la
popularidad de esta técnica. Estos instrumentos empleaban diversos
métodos para la obtención de luz monocromática o, al menos, de un
intervalo reducido de longitudes de onda.
El fallecimiento de Pitina Sandoval, la mujer del presidente del Real Madrid, ha sido una tragedia terrible para su familia y también para todos los amigos y conocidos que no daban crédito a la noticia. Aparentemente, su salud era inmejorable después de haber superado el cáncer que padeció hace unos años. Ella misma lo decía hace unos meses, en una de las tertulias de su tienda taller Don Bolillo, donde mujeres de todo tipo y condición reciben clases de costura, a razón de 90 euros al mes.