La Cuesta Aldana se llena de gritos y alborozo infantil, cuando llega la hora de salida del colegio, aunque llegando al final de la cuesta guardamos silencios cómplices. Sospechamos que el palacio de “Juana la loca” estará abierto, frente al palacio está la iglesia de Santa Maria, mudo testigo de nuestro curioseo.
Sigilosamente entramos en el patio, está bastante abandonado yo diría que derruido, tres “valientes” llegamos un poco mas adentro. No prestamos atención a su arquitectura, nuestra atención la capta una ventana... Una silueta de mujer va de un lado para otro, mi corazón se acelera, mis compañeras se abrazan a mi,¿has visto? me preguntan. Siii y cantamos para vencer el miedo... “Juana la loca tiene una toca llena de m...para su boca” al instante salimos corriendo, llenos de culpas por la travesura y no paramos hasta llegar a la plaza del Socorro, donde estamos a salvo de las iras de nuestro fantasma.
San Jorge se acerca y en las calles hay bastante trajín, acarreando leña para la hoguera en la que participamos todos, hay mucha competencia entre las calles vecinas, todos quieren tener la mejor hoguera.
¡El mundo es un pañuelo¡ en el palacio de Juana la loca nos dan leña para la hoguera, por primera vez creemos que vamos a adentrarnos en el. Las hijas de Manuela, llenas de orgullo nos acompañan hasta el palacio, su madre trabaja allí ¡Que raro! Si en aquel lugar no vive nadie, excepto “nuestra fantasma” ninguno del grupo dijimos nada, cuando llegamos, salió Manuela con una pila de cartones y unas maderas, sus hijas nos prohibieron entrar, actuaban con gran protagonismo, así que nos quedamos con el enigma de ver a nuestro personaje a través de aquellas ventanas...
Purificación Claver