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Yo no sé si ustedes han reflexionado, pero estos
acontecimientos naturales sucesivos en este invierno, a lo largo y ancho del planeta, parecen cuanto menos dignos de mencionar. Supongo que son fenómenos que aunque bien no se repitan a lo largo de los años con cierta periocidad, son extraños para muchos de los que somos más jóvenes.
Tengo un
amigo en Islandia, es de
Aldea Moret, y me comentaba que mientras
Cáceres se cubría de nieve allí "sólo" hacia mucho frio, días despejados y algunos días de lluvias. Era el mundo al revés y parece que sigue siendo así.
Extremadura ha cambiado su nombre por algo parecido a Suecia o al menos las estampas del campo así lo evidencian, con sus enormes llanuras verdes (qué bien nos va a venir para el verano) que serán las delicias de los alérgicos dentro de unos días (pero ya saben que nunca llueve a gusto de todos).
Lo verdaderamente preocupante son esas
moles de hielo que se desprenden de la Antártida y que se derriten en aguas de
Australia bajando los niveles de salinidad del mar con lo que todo eso puede conllevar. Así como las
grandes inundaciones que estamos sufriendo no sólo en
Europa sino en
Hispanoamérica y en otros lugares.
La
tierra también ha crugido y de qué forma. El planeta se está quejando y no sabe cómo avisarnos.
Haití se ha llevado la primera oleada de ese rugido de las placas; y con él, miles de vidas truncadas en un país que ya tenía bastante con sus gobernantes y corruptos. Ahora es el turno de
Chile cuyas imágenes nos muestran algo menos de crueldad en el impacto del sismo, pero las
muertes siguen siendo muchas y tienen nombres y apellidos. No lo olvidemos.
La
NASA ha advertido en el día de hoy, que
el terremoto de Chile ha provocado que los días sean más cortos. No se nota a simple vista porque son sólo
1,26 microsegundos la velocidad de aumento que ha experimentado la tierra en la rotación sobre su eje ¿pero qué sucederá cuando sumemos todos esos 1,26 microsegundos?
No sabemos si los
Mayas tienen razón en sus
profecías del fin del mundo en
2012, pero lo que realmente tenemos que tener claro es que
el ser humano está afectando al clima global del planeta. Hoy nos quejamos de lluvia, quizás mañana no tengamos para beber. Son consecuencias de esta vida que llevamos y que no conseguimos
cambiar este modelo de consumo que sólo nos llevará a la destrucción de nuestra propia vida.
Pero todo parece tan lejano ¿verdad?Sean FelicesDavid Santos Holguín